Crypto news

11.08.2026
21:42

La RPDC se ha integrado en las redes criminales mundiales: un nuevo modelo de lavado de criptomonedas robadas

северокорейские хакеры North Korean hackers

El análisis de las últimas tendencias muestra que Corea del Norte ha cambiado radicalmente su enfoque hacia la legalización de activos digitales robados. En lugar de crear una infraestructura aislada, Pionyang se integra cada vez más en ecosistemas financieros criminales ya existentes. Esto no es solo una evolución: es un salto cualitativo en la complejidad y eficiencia del lavado de dinero.

Mis investigaciones indican que los flujos de dinero de la RPDC ahora pasan a través de servicios OTC, traders P2P, casas de cambio ilegales, mezcladores, puentes entre cadenas y plataformas vinculadas a la industria de estafas. Entre enero de 2024 y septiembre de 2025, Corea del Norte robó al menos $2,800 millones en activos virtuales. Estos fondos alimentan directamente el programa de armas de destrucción masiva, lo que hace que el problema sea especialmente grave.

El papel clave de los intermediarios externos

De particular interés es la etapa de conversión de criptomonedas en dinero fiduciario. Después del movimiento inicial de fondos, la RPDC entrega los activos a lavadores externos. El ejemplo del hackeo de Bybit por $1,500 millones en febrero de 2025 es ilustrativo: en el proceso de "blanqueo" participó toda una red de traders OTC y P2P, principalmente ciudadanos chinos. Estos intermediarios trabajaban las 24 horas, moviendo activos a través de decenas de direcciones y varias cadenas de bloques. Para septiembre de 2025, todos los fondos robados habían sido completamente convertidos en efectivo.

La industria de estafas como cobertura

La tendencia más alarmante es la mezcla de fondos norcoreanos con ingresos de esquemas fraudulentos. He encontrado señales de que los activos de la RPDC se cruzan cada vez más con dinero de "matanzas de cerdos", estafas de inversión donde primero se ganan la confianza de las víctimas y luego se las convence de invertir en proyectos ficticios. Un papel clave aquí lo desempeñan los llamados mercados de garantía, plataformas clandestinas de Telegram en chino que ofrecen servicios de lavado, herramientas técnicas e intermediación.

Se han registrado casos en los que criptomonedas de hackeos vinculados a la RPDC llegaban a acuerdos de custodia cerrados en dichas plataformas. Por ejemplo, parte de los fondos tras el ataque a WazirX fue transferida a través de TRON y dirigida a direcciones asociadas con Xinbi Guarantee y Huione Guarantee. Esto permite intercambiar activos digitales por efectivo casi sin dejar rastro.

Fragmentación y redes P2P

Otro elemento del esquema es dividir grandes sumas en transacciones pequeñas. Los operadores norcoreanos venden stablecoins a través de mercados P2P en lotes de aproximadamente $7,000, lo que permite evitar el monitoreo AML. En algunos casos, la fragmentación llega hasta $30,000 para que un posible congelamiento afecte solo una parte insignificante de los fondos. Para acelerar el proceso, se utilizan billeteras preparadas de antemano que distribuyen automáticamente los activos a direcciones predeterminadas. Los puntos finales son mercados P2P en el sur de Asia y exchanges no regulados en América Latina.

La característica principal de este modelo no es la existencia de un canal "secreto", sino la capacidad de integrar criptomonedas robadas en el ecosistema ya existente de casas de cambio ilegales y redes de estafas. Después de varias etapas, los fondos se vuelven prácticamente indistinguibles de otras criptomonedas criminales. Esto crea un problema colosal para los exchanges: el vínculo con el ataque inicial se vuelve extremadamente difícil de establecer.

Mi comentario: Estamos presenciando la profesionalización del cibercrimen estatal. La RPDC ya no actúa como un hacker solitario: actúa como una corporación que utiliza infraestructura sombría global. Esto exige que los reguladores y los exchanges de criptomonedas adopten enfoques fundamentalmente nuevos para el monitoreo, basados en el análisis de patrones de comportamiento, y no solo en el seguimiento de direcciones específicas.