Crypto news

11.08.2026
22:23

Corea del Norte se integra en redes criptográficas criminales: una nueva era de lavado de dinero

северокорейские хакеры North Korean hackers

En el transcurso de mi profundo análisis de las últimas tendencias en el ámbito de la ciberseguridad, he identificado una evolución alarmante en los métodos de los hackers norcoreanos. En lugar de utilizar una infraestructura aislada para blanquear los criptoactivos robados, la RPDC ahora se integra activamente en ecosistemas financieros criminales ya existentes. Esto cambia radicalmente las reglas del juego para los reguladores globales y los exchanges.

Magnitudes y nuevas rutas

Desde enero de 2024 hasta septiembre de 2025, los grupos norcoreanos han robado al menos $2.8 mil millones en activos virtuales. Estos fondos alimentan directamente el programa de armamento, lo que hace que el problema sea especialmente crítico. La conclusión clave a la que llego es: la etapa de conversión de criptomonedas a dinero fiduciario está mucho menos estudiada que el rastreo en cadena, y es aquí donde se esconden los principales riesgos.

Las rutas de movimiento de fondos ahora incluyen servicios OTC, traders P2P, casas de cambio ilegales, mezcladores, puentes entre cadenas y plataformas vinculadas a estafas. Por ejemplo, en el caso del hackeo de Bybit por $1.5 mil millones en febrero de 2025, participó toda una red de intermediarios, muchos de ellos ciudadanos chinos. Trabajaban las 24 horas, y para septiembre de 2025, todos los fondos robados habían sido completamente convertidos en efectivo.

La industria de las estafas como refugio

Especial atención atrae la conexión del dinero norcoreano con la industria de las criptoestafas, incluidos los esquemas de "sacrificio de cerdos". He descubierto que los fondos de la RPDC se mezclan con los ingresos de proyectos de inversión fraudulentos. Un papel decisivo lo juegan los llamados mercados de garantía: plataformas clandestinas de Telegram en chino que ofrecen servicios de lavado de dinero y soporte técnico.

En particular, parte de los fondos tras el ataque a WazirX fue transferida a través de TRON a direcciones vinculadas con Xinbi Guarantee y Huione Guarantee. Dichas transacciones permiten intercambiar criptomonedas por efectivo fuera del alcance de los reguladores.

Fragmentación y redes P2P

Otra característica distintiva es la fragmentación de grandes sumas. Los operadores norcoreanos venden stablecoins a través de mercados P2P en lotes de aproximadamente $7,000, lo que permite evitar el monitoreo AML. En algunos casos, las transacciones se fragmentan hasta $30,000 para que un posible congelamiento afecte solo una parte insignificante de los activos. Los puntos finales son plataformas P2P en el sur de Asia y exchanges no regulados en América Latina.

Después de varias etapas de tales operaciones, los fondos norcoreanos se vuelven prácticamente indistinguibles de otras criptomonedas criminales. Esto crea un problema colosal para los exchanges: el vínculo con el ataque inicial se vuelve extremadamente difícil de establecer.

Mi conclusión como analista: la principal amenaza no radica en la existencia de algún canal "secreto", sino en la capacidad de la RPDC para utilizar infraestructura ajena. Esto significa que bloquear los fondos en las etapas finales de su conversión en efectivo requiere enfoques fundamentalmente nuevos para la cooperación internacional y el monitoreo. La industria debe comprender: estamos tratando con un actor estatal que ha convertido el robo de criptomonedas en una operación industrializada a gran escala.