Crypto news

11.08.2026
23:21

La SEC toma la iniciativa: el regulador presentará su propio régimen para tokens en medio de la congelación de la Ley CLARITY

El viernes 14 de agosto, la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) somete a votación el proyecto Regulation Crypto — un régimen especial para la colocación de tokens. Este es el primer paso a gran escala del regulador bajo el liderazgo de Paul Atkins, que señala su disposición a actuar sin mirar a los legisladores.

Mientras el Senado ha entrado en receso sin haber considerado el proyecto de ley CLARITY Act, destinado a delimitar las competencias de la SEC y la CFTC en el ámbito de los activos digitales, el vacío regulatorio comienza a llenarse desde abajo. El aviso oficial confirma: la reunión pública se celebrará a las 10:00 hora del este en la sede de la SEC en Washington con transmisión en línea. En el orden del día — un único punto del Departamento de Finanzas Corporativas.

La esencia de la iniciativa

Los comisionados considerarán la posibilidad de proponer reglas que creen un procedimiento legal separado para la colocación de tokens. Los participantes del mercado obtendrán el derecho a captar fondos mediante un esquema simplificado — a través de regímenes preferenciales, sin pasar por el procedimiento completo de registro de valores. La votación se refiere únicamente a la publicación del proyecto; el texto en sí se dará a conocer el viernes.

La iniciativa surgió de Project Crypto — un paquete regulatorio que Atkins incluyó en la agenda de la SEC para 2026. Entre los puntos clave — la exención de algunas colocaciones de tokens del registro, "puertos seguros" para proyectos descentralizados y estándares de custodia para corredores de bolsa. A finales de julio, Atkins confirmó en una entrevista: la agencia está lista para actuar de forma independiente, aunque sigue considerando la aprobación de la ley como una prioridad.

"La ley es la forma de hacer que el proceso sea sostenible en el futuro", declaró Atkins.

Contexto político

Los demócratas bloquearon la consideración de la CLARITY Act debido a una enmienda relacionada con la ética y los criptoactivos del expresidente Donald Trump. Los republicanos Josh Hawley y Jerry Moran también se pronunciaron en contra de la redacción sobre el rendimiento de las stablecoins, apoyando la posición de los bancos locales. El líder de la mayoría del Senado, John Thune, declaró que el proyecto de ley se considerará en primer lugar tras el regreso de los legisladores, y programó la votación para septiembre. Sin embargo, para su aprobación se necesitarán 60 votos, y la estrategia de Thune de limitar los debates es imposible sin el apoyo de los demócratas.

Parte de los analistas considera que la industria puede desarrollarse incluso sin esta ley. El jefe de investigación de Grayscale, Zach Pandl, señaló que las probabilidades de aprobación son bajas también en 2026.

La CFTC actúa según el mismo escenario

La SEC no está sola. El jefe de la CFTC, Michael Selig, dio una advertencia similar en Fox Business en julio: si el Congreso no aprueba la ley, todas las reglas para la industria cripto las redactarán los reguladores. Reiteró su llamado a los senadores para que apoyen el proyecto de ley, subrayando que la certeza federal es extremadamente importante para los negocios.

Ambas comisiones ya colaboran estrechamente. En marzo adoptaron una regla interpretativa conjunta que sacó la mayor parte de los tokens de la aplicación de la ley de valores y definió por separado las condiciones para el staking, la minería y los airdrops.

Sin embargo, según Atkins, tales decisiones de los organismos reguladores son temporales. La próxima administración puede anular cualquier regla si el Congreso no las confirma mediante ley. Esta salvedad también se aplica a las recomendaciones de marzo.

La votación del viernes abrirá el período de comentarios públicos, pero no conducirá a una decisión final. Los umbrales para las exenciones y los criterios de admisión en la propuesta mostrarán hasta qué punto la SEC está dispuesta a llegar sin la participación del Congreso. En septiembre, cuando el Senado reanude sus trabajos, quedará claro si los legisladores están listos para recuperar la iniciativa.

Mi análisis: Este es un momento emblemático. La SEC reconoce efectivamente que esperar al Congreso es inútil y toma la regulación en sus propias manos. Sin embargo, este camino crea un riesgo de fragmentación: las reglas establecidas por el regulador pueden ser anuladas por la próxima administración, lo que añadiría incertidumbre al mercado. Para la industria, esto es una señal dual — por un lado, la tan esperada claridad; por otro, la fragilidad de estos acuerdos.