La SEC está lista para tomar la iniciativa: el regulador presentará su propio proyecto de reglas para el mercado cripto
Mientras el Congreso de Estados Unidos se fue de vacaciones sin aprobar la tan esperada ley CLARITY, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) decidió no quedarse de brazos cruzados. Ya este viernes, 14 de agosto, el regulador llevará a cabo una votación pública sobre el proyecto Regulation Crypto, un régimen especial para la colocación de tokens. Este es el primer paso de esta magnitud de la SEC bajo el liderazgo de Paul Atkins, lo que en la práctica señala: si los legisladores se estancan, los reguladores están listos para actuar por su cuenta.
¿Qué propone la SEC?
Según la agenda oficial, los comisionados considerarán la creación de un procedimiento legal separado para las ventas de tokens. La idea clave es un esquema simplificado para la captación de capital mediante regímenes preferenciales, sin el registro completo y oneroso de valores. La votación se refiere únicamente a la publicación del proyecto, y el texto en sí se dará a conocer el viernes. Esto abre un período de comentarios públicos, pero no es una decisión final.
La iniciativa surgió del Project Crypto, un paquete regulatorio que Atkins incluyó en la agenda de la SEC para 2026. Entre los puntos clave se encuentran la exención de registro para ciertas colocaciones de tokens, "puertos seguros" para proyectos descentralizados y estándares de custodia para corredores-distribuidores. El propio Atkins ha subrayado en repetidas ocasiones que la ley es una forma de hacer sostenible el proceso a futuro, pero la situación actual exige acciones inmediatas.
¿Por qué el Congreso calla?
El Senado se fue a su receso de agosto sin haber considerado la CLARITY Act, el proyecto de ley que debía distribuir las competencias entre la SEC y la CFTC. Los demócratas bloquearon el debate debido a enmiendas relacionadas con la ética y los criptoactivos del expresidente Donald Trump. Los republicanos Josh Hawley y Jerry Moran también se opusieron a las formulaciones sobre el rendimiento de las stablecoins, apoyando la postura de los bancos locales.
El líder de la mayoría del Senado, John Thune, declaró que el proyecto de ley se considerará en primer lugar tras el regreso de los legisladores, fijando la votación para septiembre. Sin embargo, se necesitarán 60 votos para su aprobación, y sin el apoyo de los demócratas, la estrategia de Thune para acelerar los debates aún no funciona. Analistas de Grayscale, incluido Zach Pandl, consideran bajas las probabilidades de que la ley se apruebe en 2026, pero señalan que la industria puede desarrollarse incluso sin ella.
La CFTC actúa en sincronía
La SEC no está sola en su afán por llenar el vacío legislativo. El presidente de la CFTC, Michael Selig, advirtió en una entrevista con Fox Business en julio: si el Congreso no aprueba la ley, todas las reglas para la industria cripto las escribirán los reguladores. Ambas comisiones ya colaboran estrechamente; en marzo adoptaron una regla interpretativa conjunta que excluyó a la mayoría de los tokens de la ley de valores y estableció condiciones específicas para el staking, la minería y los airdrops.
La votación del viernes abrirá un período de comentarios públicos, pero no conducirá a una decisión final. Los umbrales para las exenciones y los criterios de admisión en la propuesta mostrarán hasta dónde está dispuesta a llegar la SEC sin la participación del Congreso. En septiembre, cuando el Senado regrese al trabajo, quedará claro si los legisladores están listos para recuperar la iniciativa.
Mi opinión: Este es un momento emblemático. La SEC reconoce de facto que los tokens no son valores clásicos e intenta crear un mecanismo funcional para la captación legal de capital. Sin embargo, sin un respaldo legislativo, estas reglas podrían ser revocadas por la próxima administración. El mercado necesita certidumbre, y mientras el Congreso se demora, la "tortuga" regulatoria toma la iniciativa. Los inversores deben seguir de cerca los detalles del proyecto, ya que determinarán quién podrá participar en las ventas de tokens sin barreras burocráticas.