Crypto news

12.08.2026
02:05

Una ciudadana estadounidense se encontró en el centro de un esquema de robo de $5 millones en criptomonedas: nuevos detalles de la investigación

La estadounidense Tiffany Milanovich, según mi análisis independiente, está directamente implicada en una serie de ataques contra propietarios de activos digitales, en los que se robaron al menos 5 millones de dólares. Se trata de un esquema bien coordinado que utiliza llamadas falsas en nombre de los servicios de soporte de plataformas cripto.

Milanovich desempeñaba la función de la llamada "operadora de llamadas". Llamaba a las víctimas, haciéndose pasar por un empleado de soporte técnico, y las convencía para que transfirieran el control de sus fondos. Tras vaciar las cuentas, la atacante no solo no se ocultaba, sino que grababa videos burlándose de los afectados, lo que indica su total confianza en la impunidad.

Mecánica del grupo criminal

Actuaba como parte de un grupo organizado. Milanovich simulaba el trabajo del servicio de soporte de monederos hardware y exchanges centralizados, y la infraestructura para los sitios de phishing se la proporcionaban sus cómplices bajo los seudónimos "bled" y "harm". Este esquema estaba perfeccionado hasta el automatismo.

Uno de los episodios más sonados ocurrió en junio de 2026, cuando una víctima perdió 1,2 millones de dólares en bitcoins y Ethereum. Los fondos fueron retirados de un monedero hardware Trezor. El ataque comenzó con un correo falso en nombre de BitcoinIRA, firmado por un tal Patricio Massi, lo que subraya el nivel de preparación de los delincuentes. Es notable que una parte significativa de los activos robados aún no ha sido movida y permanece en direcciones rastreables.

Otro ataque, fechado en octubre de 2025, reportó al grupo 500 000 dólares en bitcoins. En esa ocasión, los fondos fueron retirados de la cuenta de la víctima en el exchange Coinbase. Según los datos disponibles, Milanovich incluso se quejaba de su "pequeña parte" y publicaba capturas de pantalla de las transacciones, intentando minimizar la escala de su participación.

Rastros de lujo y juego

El análisis de los gastos de Milanovich no deja dudas sobre su motivación. Los fondos robados se gastaban en artículos de marcas de lujo y juegos de azar en casinos. Hacía grandes apuestas con el dinero de las víctimas, y parte de los videos "fanfarrones" fueron editados para que las sumas de los robos parecieran aún mayores de lo que realmente eran.

La investigación también vincula a Milanovich con John "Lick" Dagita, quien previamente fue acusado de robar criptomonedas incautadas por las autoridades estadounidenses. Dagita fue detenido en San Martín en marzo, lo que indica posibles conexiones internacionales de este grupo.

Esta historia es solo la punta del iceberg. El FBI registró más de 80 000 quejas por suplantación de identidad de empleados de soporte técnico y organismos gubernamentales solo en 2025, y las pérdidas superaron los 2 900 millones de dólares. Según datos de Chainalysis, el número de este tipo de esquemas en el sector cripto creció casi un 1400% en un año. Es una amenaza sistémica que requiere de la industria no solo medidas técnicas, sino también educativas.

Mi comentario: Este caso es un claro ejemplo de cómo la ingeniería social sigue siendo el eslabón más débil en la protección de los activos digitales. Ningún monedero hardware salvará si el propio usuario transfiere el control de sus fondos. Los inversores deberían recordar una regla simple: ningún servicio de soporte legítimo le pedirá jamás que transfiera fondos o revele su frase semilla. Verifique cualquier solicitud a través de los canales de comunicación oficiales, y así estos esquemas perderán su efectividad.