El mercado de RWA gana impulso: Grvt refuerza su posición en bonos del Tesoro tokenizados, Coinbase se consolida en los EAU

El sector de la tokenización de activos reales (RWA) sigue mostrando un crecimiento explosivo, y los últimos acontecimientos no hacen más que confirmarlo. La plataforma híbrida CeDeFi Grvt ha anunciado una alianza estratégica con el emisor de activos tokenizados Ondo Finance. En los próximos doce meses, el exchange tiene la intención de llevar su posición en el producto USDY a los $100 millones, lo que supondrá un paso significativo para la integración de instrumentos institucionales en el ecosistema DeFi.
Grvt apuesta por la rentabilidad
El elemento clave de este acuerdo es un rendimiento anual integrado (APY) del 3,5%. Este indicador se integrará en una única tasa base que los usuarios ya reciben a través del servicio Grvt Earn. Además de la alianza con Ondo, la plataforma también utiliza la integración con el protocolo Aave para generar ingresos pasivos. En esencia, Grvt está creando un modelo atractivo de recompensa por proporcionar liquidez, lo que podría aumentar significativamente el atractivo de la plataforma para los grandes inversores.
Según mis datos, el volumen total de activos bajo gestión (AUM) de Ondo Finance asciende actualmente a unos $2,59 mil millones. La mayor parte de los fondos se distribuye entre dos productos insignia: USDY, respaldado por bonos del Tesoro de EE. UU. a corto plazo y depósitos bancarios, con un AUM de $2,1 mil millones en ocho redes, y OUSG, disponible solo para inversores cualificados de EE. UU., con $500 millones. Así, la posición planificada de Grvt de $100 millones representará aproximadamente el 3,8% del volumen actual de USDY; no se trata de una compra especulativa, sino de la formación de una reserva estratégica.
Bonos tokenizados como nueva capa de infraestructura
Esta alianza es un claro indicador de una tendencia más amplia. Los bonos del Tesoro tokenizados dejan de ser simplemente un producto de inversión y se convierten en una capa de infraestructura básica para las plataformas DeFi. Para Ondo, esto también resuelve el problema de distribución, que es un cuello de botella en la expansión de USDY. La integración con Grvt Earn es una forma elegante de ampliar el alcance sin salir directamente al mercado minorista, algo especialmente importante en un contexto de endurecimiento regulatorio.
Recordemos que Grvt opera sobre la base de la solución L2 ZKsync. En septiembre de 2025, la plataforma recaudó $19 millones en una ronda Serie A, y el 30 de julio de 2026 tuvo lugar el TGE del token GRVT. Es un actor joven pero ambicioso, claramente orientado al segmento institucional.
Coinbase amplía su influencia geográfica
En paralelo, Coinbase da un paso importante en su expansión internacional. El 11 de agosto, la dirección del exchange anunció la apertura de un hub internacional de tokenización en Abu Dabi. La compañía ha obtenido la licencia de actividad financiera del Regulador de Servicios Financieros del Centro Financiero Internacional de Abu Dabi (ADGM). Esto permitirá a Coinbase ofrecer valores digitales respaldados por acciones subyacentes, abriendo nuevos horizontes para trasladar instrumentos financieros tradicionales a la cadena de bloques fuera de EE. UU.
Este movimiento resulta especialmente oportuno en un contexto de creciente interés por parte de gestores de activos tradicionales y bancos, que están trasladando activamente fondos, bonos y crédito privado a las vías de la cadena de bloques. La nueva estructura en Abu Dabi operará en paralelo con el negocio de derivados de Coinbase en Dubái, creando dos bases de apoyo en los EAU para sortear el mercado estadounidense.
Mi opinión: Las acciones de Grvt y Coinbase en el mismo día no son una coincidencia, sino un marcador de la madurez del mercado. Estamos asistiendo a la transición de proyectos piloto a operaciones financieras a gran escala. Sin embargo, conviene recordar que, en medio de este auge, en Ondo Finance recientemente estalló un conflicto por el control del proyecto tras la muerte de su fundador. Es un recordatorio de que incluso en los sectores más prometedores persisten riesgos operativos y de gestión que los inversores no pueden ignorar.