Crypto news

12.08.2026
05:02

Corea del Norte se ha integrado en las redes criptográficas criminales: una nueva era de lavado de activos robados

северокорейские хакеры North Korean hackers

El análisis de las tendencias recientes muestra que los hackers norcoreanos han cambiado radicalmente su enfoque hacia la legalización de activos digitales robados. En lugar de crear una infraestructura aislada, Pionyang se integra cada vez más en ecosistemas financieros criminales ya existentes, lo que complica significativamente el rastreo y bloqueo de los fondos.

Los flujos transaccionales abarcan una amplia gama de herramientas: desde servicios extrabursátiles (OTC) y traders P2P hasta casas de cambio ilegales, mezcladores, puentes entre cadenas y plataformas vinculadas a esquemas fraudulentos. Según mis estimaciones, basadas en datos recientes, desde enero de 2024 hasta septiembre de 2025, Corea del Norte ha robado al menos $2.800 millones en activos virtuales, que alimentan directamente el programa de creación de armas de destrucción masiva. El problema clave es que la etapa de conversión a dinero fiduciario sigue siendo la menos estudiada en comparación con el lavado en cadena.

De hackers a intermediarios criminales

Tras el movimiento inicial de fondos, los operadores norcoreanos transfieren la criptomoneda a terceros lavadores. Un ejemplo característico es el hackeo del exchange Bybit por $1.500 millones en febrero de 2025. En el proceso de "blanqueo" participó toda una red de traders OTC y P2P, principalmente ciudadanos chinos, que movían los activos las 24 horas. Ya para septiembre de 2025, todos los fondos robados habían sido completamente convertidos en efectivo. Además, la criptomoneda pasa por decenas de direcciones en varias blockchains, y la propiedad cambia múltiples veces. En algunos casos, la transición de operadores norcoreanos a intermediarios externos puede identificarse por cambios característicos en el comportamiento transaccional.

El fraude como herramienta de lavado

Especial interés despierta la conexión entre el dinero norcoreano y la industria de las estafas criptográficas. He detectado señales de mezcla de fondos de Corea del Norte con ingresos de fraudes tipo "sacrificio de cerdos" — esquemas de inversión donde las víctimas primero son atraídas a relaciones de confianza y luego convencidas de invertir en proyectos ficticios. Un papel clave aquí lo juegan los llamados mercados de garantía — plataformas clandestinas de Telegram en chino que ofrecen servicios de lavado, herramientas técnicas e intermediación. Parte de los fondos tras el ataque a WazirX fue consolidada a través de TRON y dirigida a direcciones vinculadas con Xinbi Guarantee y Huione Guarantee, lo que potencialmente permite intercambiar criptomoneda por efectivo.

Fragmentación y redes P2P

Otro elemento importante es la fragmentación de grandes sumas. En lugar de retirar millones directamente, los fondos se dividen en operaciones pequeñas. Los operadores norcoreanos venden stablecoins a través de mercados P2P en lotes de aproximadamente $7.000, lo que permite evitar el monitoreo AML. También se registra la fragmentación de transacciones hasta $30.000, para que un posible congelamiento afecte solo una parte insignificante de los fondos. Para acelerar el proceso, se utilizan carteras preparadas de antemano con distribución automática de activos. Los puntos finales son mercados P2P en el sur de Asia y exchanges no regulados en América Latina.

Después de varias etapas, los fondos norcoreanos se vuelven prácticamente indistinguibles de otras criptomonedas criminales. Esto crea un serio problema para los exchanges: es extremadamente difícil establecer el vínculo con el ataque original. La principal característica del modelo de Corea del Norte no es la existencia de un canal "secreto", sino la capacidad de integrarse en el ecosistema existente de casas de cambio ilegales, redes P2P y estafas. Esto permite utilizar infraestructura ajena, complicando significativamente el bloqueo de fondos en las etapas finales.

Mi conclusión: estamos presenciando la industrialización de la criptocriminalidad a escala estatal. Pionyang ha convertido el lavado de dinero en un proceso altamente organizado, integrado en redes criminales globales. Para la industria, esto significa la necesidad de enfoques fundamentalmente nuevos para el análisis de transacciones — los métodos tradicionales de detección de anomalías ya no funcionan aquí. La lucha contra esta amenaza requerirá una coordinación internacional a un nivel que aún no hemos visto.