Corea del Norte se ha infiltrado en redes cripto criminales: nueva estrategia para lavar $2,8 mil millones

El análisis de las últimas tendencias muestra que los operadores norcoreanos han cambiado radicalmente su enfoque hacia la legalización de activos digitales robados. En lugar de utilizar infraestructura aislada, Pionyang se integra cada vez más en ecosistemas financieros criminales ya existentes. Esto no es solo una evolución: es un salto cualitativo en la complejidad y eficacia de los esquemas de lavado de dinero.
En el período comprendido entre enero de 2024 y septiembre de 2025, el volumen de activos virtuales robados por la RPDC alcanzó al menos $2,8 mil millones. Estos fondos alimentan directamente el programa de creación de armas de destrucción masiva, lo que convierte el problema no solo en algo económico, sino en una cuestión de seguridad global. La brecha clave en la comprensión de esta amenaza es la etapa de conversión de criptomonedas en dinero fiduciario, que está mucho menos estudiada que el rastreo en cadena.
Integración en la infraestructura criminal
Las rutas de movimiento de fondos incluyen servicios OTC, traders P2P, casas de cambio ilegales, mezcladores y puentes entre cadenas. Merece especial atención el uso de plataformas vinculadas a estafas criptográficas. En el proceso de lavado de fondos tras el hackeo de Bybit por $1,5 mil millones en febrero de 2025, se utilizó toda una red de intermediarios, muchos de los cuales son ciudadanos chinos. Estos agentes trabajaban las 24 horas, fraccionaban los activos y, finalmente, los convertían en efectivo. Para septiembre de 2025, todos los fondos robados a Bybit habían sido completamente retirados en efectivo.
Una característica distintiva del nuevo modelo es la mezcla de activos norcoreanos con ingresos de esquemas fraudulentos como el de "sacrificio de cerdos". Los investigadores registran cómo los fondos de la RPDC pasan a través de mercados de garantía clandestinos, ubicados principalmente en Telegram en idioma chino. Estas plataformas ofrecen servicios de custodia y soporte técnico para operaciones ilegales. Por ejemplo, parte de los fondos tras el ataque a WazirX fue transferida a través de TRON y consolidada en direcciones vinculadas a Xinbi Guarantee y a la ya inexistente Huione Guarantee.
Fraccionamiento y evasión de AML
La estrategia de fraccionamiento de sumas se ha vuelto especialmente sofisticada. En lugar de retirar directamente millones de dólares, los operadores dividen los fondos en lotes de aproximadamente $7,000 a través de mercados P2P, lo que permite evitar el monitoreo AML. En algunos casos, las transacciones se fraccionan hasta $30,000 para que un posible congelamiento afecte solo una parte insignificante de los fondos. Para automatizar el proceso, se utilizan billeteras preparadas de antemano que distribuyen los activos a direcciones específicas. Los puntos finales son plataformas P2P en el sur de Asia y exchanges no regulados en América Latina.
La conclusión principal que extraigo de este análisis es que el modelo norcoreano no consiste en tener un único canal "secreto", sino en la capacidad de parasitar el ecosistema criminal ajeno. Esto crea un problema colosal para los exchanges y los reguladores. Una vez que los fondos entran en una amplia red de intermediarios, el vínculo con el ataque inicial se vuelve prácticamente imposible de establecer. Como he subrayado en repetidas ocasiones en mis reseñas, sin coordinación global e intercambio de datos entre jurisdicciones, seguiremos jugando al juego del gato y el ratón con aquellos que han convertido el robo de criptomonedas en un programa estatal.