Twenty One Capital: pérdida trimestral de $413,5 millones y giro estratégico desde la tesorería de bitcóin

El segundo trimestre resultó extremadamente doloroso para Twenty One Capital. La empresa respaldada por Tether registró una pérdida neta de 413,5 millones de dólares, y el principal impulsor de las pérdidas fue la corrección en el mercado de activos digitales. La revalorización de la cartera de criptomonedas generó una pérdida de 401,5 millones de dólares, lo que representa aproximadamente el 97% de todas las pérdidas del período reportado. Sin embargo, a pesar de esto, la estructura mantiene en su balance 43 514 BTC, equivalentes a unos 2,78 mil millones de dólares, y sigue siendo la segunda mayor reserva pública de la primera criptomoneda del mundo.
La situación financiera de la empresa parece ambigua: 106,1 millones de dólares en efectivo frente a 484,5 millones de dólares en deuda por bonos convertibles. El mercado reacciona en consecuencia: las acciones de XXI perdieron un 1,7% en la última sesión, cayendo a 4,5 dólares, y desde principios de año los títulos se han desplomado casi un 50%. Este es un escenario clásico para las tesorerías de bitcoin durante una tendencia bajista: los inversores descuentan las reservas, temiendo la carga de deuda y la falta de flujo de caja operativo.
Nueva estrategia: de holding a conglomerado
Los resultados se publicaron tres semanas después del cambio de dirección. En julio, el fundador de Twenty One, Jack Mallers, dejó el cargo de director ejecutivo, entregando las riendas a Raphael Zagury, quien regresó al desarrollo del proyecto de pagos Strike. Como parte de la reorganización, Strike también renunció a los planes de fusión con Twenty One, lo que fue una señal del camino independiente de la empresa.
Zagury ya ha delineado un objetivo ambicioso: transformar Twenty One de una tesorería pasiva de bitcoin en una estructura operativa completa. En una carta a los accionistas, reconoció directamente que los resultados actuales generan preguntas y que la empresa debe demostrar su capacidad para crear valor más allá de la simple tenencia de BTC. Entre las prioridades para el próximo año se incluyen el fortalecimiento del gobierno corporativo, la adquisición de negocios en funcionamiento, el desarrollo de competencias en los mercados de capitales y el lanzamiento de una línea de crédito con préstamos garantizados con bitcoin. Como referencia a largo plazo, el nuevo CEO menciona a Berkshire Hathaway: un balance sólido combinado con empresas operativas independientes que generan un flujo de caja estable.
Es interesante que la empresa ya haya puesto su mirada en la firma minera Elektron Energy, que anteriormente dirigía el propio Zagury. Esto podría ser el primer paso hacia la diversificación.
Sin embargo, cabe señalar que el mercado aún valora a Twenty One con descuento: el indicador mNAV (relación entre capitalización de mercado y valor de las reservas de bitcoin) es de solo 0,7x. Esto sugiere que los inversores no creen en la simple historia de tenencia de BTC y esperan acciones concretas. En medio de las pérdidas de las tesorerías corporativas, que en julio ascendían a miles de millones de dólares, la estrategia de Zagury parece un intento lógico de reiniciar el modelo de negocio. La pregunta es si la empresa tendrá tiempo y recursos suficientes para la transformación antes de la próxima ola de turbulencia en el mercado.