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12.08.2026
09:56

Los bancos exigen explicaciones sobre USDT: qué hay detrás de las nuevas solicitudes a las empresas

Últimamente se han vuelto más frecuentes los casos en los que grandes bancos solicitan a clientes corporativos un detalle del sentido económico de las operaciones con criptomonedas y stablecoins, especialmente con USDT. A primera vista, esto podría parecer una reacción a la próxima regulación, pero, como resulta, las raíces de este fenómeno son mucho más profundas y no tienen relación directa con la recientemente aprobada ley sobre monedas digitales.

Una medida preventiva, no una reacción a la ley

El punto clave que hay que aclarar: la ley «Sobre moneda digital y derechos digitales» entra en vigor solo el 1 de septiembre de 2026. Por lo tanto, la actividad de los bancos no es un intento de implementar nuevas normas por adelantado, sino más bien una manifestación de una necesidad largamente esperada. Las instituciones financieras ya se enfrentan a un flujo de operaciones que les generan sospechas justificadas.

El caso es que las criptomonedas y las stablecoins, incluido el USDT, se utilizan cada vez más para realizar transacciones ilegales. No se trata solo del blanqueo de fondos más básico, sino también de la financiación de actividades contrarias a los intereses del país. Los delincuentes utilizan los activos digitales como herramienta para ocultar rastros de pagos, lo que hace que el control de tales operaciones sea críticamente importante.

¿Qué quieren saber exactamente los bancos?

Las solicitudes que reciben las personas jurídicas no se refieren simplemente al hecho de poseer criptomonedas. Los bancos quieren entender cuál es el objetivo económico real de la transacción. Reciben del regulador ciertas señales e indicios que caracterizan la dudosa naturaleza de la operación, pero al mismo tiempo las propias entidades de crédito ya cuentan con metodologías desarrolladas para evaluar la buena fe del cliente. Esto les permite filtrar transacciones sospechosas antes de que se completen.

En paralelo, se está preparando la regulación del mercado minorista. El Banco de Rusia ha propuesto limitar la compra de criptomonedas para inversores no cualificados a 300 000 rublos al año en cada intermediario. En la lista de activos permitidos podrían incluirse bitcoin, Ethereum y USDT. Los comentarios sobre este proyecto se aceptan hasta el 24 de agosto.

Mi visión de la situación

La tendencia es evidente: el crecimiento del interés por los criptoactivos por parte de empresas y ciudadanos va de la mano con el endurecimiento del control. Bitcoin en julio de 2026 mostró una rentabilidad del 10,1%, superando a todos los instrumentos rusos, lo que solo aviva el interés. Sin embargo, en mi opinión, los bancos actúan de manera preventiva, tratando de establecer barreras antes de que el mercado se legalice por completo.

Esto crea una situación paradójica: por un lado, el Estado establece las reglas del juego, y por otro, las instituciones financieras ya están introduciendo de facto sus propios estándares, más estrictos. Para las empresas, esto significa que la transparencia y la disposición a explicar sus operaciones con activos digitales se convertirán no solo en una recomendación, sino en una condición obligatoria para trabajar con los bancos. Y esto, probablemente, es solo el comienzo del camino hacia la formalización completa del mercado cripto.