Bancos y USDT: en la Duma Estatal arrojaron luz sobre la naturaleza de las solicitudes a las empresas
Las preguntas que algunas entidades de crédito han comenzado a plantear a sus clientes corporativos sobre sus operaciones con criptomonedas y stablecoins, en particular con USDT, no están relacionadas con la entrada en vigor de la ley sobre derechos digitales. Esta norma no comenzará a aplicarse hasta el 1 de septiembre de 2026. La actividad actual de los bancos responde a motivos completamente distintos, y esto es una señal importante para todo el mercado.
Por qué los bancos se han activado precisamente ahora
La razón clave es la correlación persistente entre el uso de activos digitales y actividades ilícitas. Las criptomonedas y las stablecoins, incluido el USDT, aparecen cada vez con más frecuencia en esquemas para ocultar rastros de operaciones financieras, incluso en la financiación de acciones que contradicen los intereses de la seguridad nacional. Por ello, las instituciones financieras ya están implementando procedimientos de verificación reforzados, sin esperar a cambios formales en la legislación.
Los bancos reciben del regulador indicadores que permiten detectar señales de transacciones sospechosas. Además, las propias entidades de crédito han acumulado suficiente experiencia para evaluar en qué medida el cliente utiliza los criptoactivos de manera legítima en su actividad económica. Así, las solicitudes de aclaración sobre el sentido económico de las operaciones no son un capricho burocrático, sino un elemento del sistema de control de cumplimiento que se está construyendo.
Qué cambiará para el mercado a partir del 1 de septiembre
Desde la entrada en vigor de la ley «Sobre moneda digital y derechos digitales», el panorama legal será más definido. Sin embargo, ya se está trabajando en paralelo en la regulación del segmento minorista. El Banco de Rusia ha propuesto establecer un límite de 300 000 rublos al año para la compra de criptomonedas por parte de inversores no cualificados en cada intermediario. Según datos preliminares, la lista de activos permitidos incluirá bitcoin, Ethereum y USDT. La discusión de este proyecto se prolongará hasta el 24 de agosto inclusive.
El interés por las monedas digitales también se ve respaldado por su atractivo financiero. En julio de 2026, el bitcoin mostró una rentabilidad del 10,1%, convirtiéndose en el instrumento más rentable en el informe del Banco de Rusia y superando a todos los índices sectoriales rusos y a los valores extranjeros. El competidor más cercano quedó más de 2 puntos porcentuales por detrás.
Observamos un patrón clásico: el aumento de la popularidad de un activo conlleva inevitablemente un endurecimiento del control. El mercado entra en una fase en la que la transparencia dejará de ser una simple recomendación para convertirse en una condición obligatoria para trabajar con monedas digitales. Las empresas que utilizan stablecoins deberían prepararse de antemano para una mayor atención por parte de los bancos y del regulador, ya que en la nueva realidad el anonimato costará más caro.