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12.08.2026
13:20

El Banco de Inglaterra lanza la segunda fase de pruebas: stablecoins y libra digital en pagos transfronterizos

United Kingdom Великобритания

El Banco de Inglaterra avanza hacia la fase práctica del estudio de los activos digitales, lanzando la segunda etapa de experimentos en el marco de su iniciativa Digital Pound Lab. Esto ya no es solo una investigación teórica: el regulador ha involucrado a los principales actores del mercado de infraestructura, incluyendo a Polygon Labs, NOBO Finance y Dun & Bradstreet. El objetivo clave es comprobar con qué eficacia las stablecoins y una potencial moneda digital del banco central (CBDC) pueden coexistir en flujos financieros reales, especialmente en el ámbito de la financiación del comercio.

Escenario de doble moneda

En uno de los escenarios de prueba se simula una operación clásica de exportación e importación. El exportador recibe un pago anticipado en stablecoins, lo que garantiza liquidez inmediata y reduce los riesgos cambiarios en las primeras etapas de la transacción. Sin embargo, el pago final se realiza en libras digitales, lo que permite evaluar la compatibilidad de dos formas diferentes de dinero digital dentro de una misma cadena transaccional. Este enfoque demuestra un modelo híbrido en el que las monedas estables privadas y la CBDC estatal no compiten, sino que se complementan.

La elección de Polygon Labs como socio tecnológico es una señal de que el Banco de Inglaterra considera las soluciones de segunda capa y los ecosistemas blockchain compatibles como una base potencial para la futura infraestructura de liquidación. La participación de Dun & Bradstreet, por su parte, indica la importancia de analizar los riesgos crediticios y comerciales al automatizar las operaciones comerciales.

Resulta especialmente interesante el hecho de que el regulador británico no se limita a probar la CBDC de forma aislada, sino que modela de inmediato escenarios multilaterales complejos con la participación de emisores privados de stablecoins. Esto refleja un enfoque pragmático: en lugar de ignorar el crecimiento del mercado de monedas estables, el banco central intenta integrarlo en su futuro sistema monetario.

En mi opinión, este es uno de los experimentos más prometedores entre todos los bancos centrales occidentales. El Banco de Inglaterra demuestra una comprensión madura de que el futuro de las finanzas no consiste en elegir entre CBDC y stablecoins, sino en crear puentes entre ambas. Si las pruebas tienen éxito, Londres podría convertirse en el primer gran centro financiero donde las monedas digitales estatales y las monedas estables privadas operen en un mismo entorno operativo, abriendo el camino hacia una financiación del comercio transfronterizo más eficiente.