JPMorgan se distanció de Polymarket, Gemini se hunde en pérdidas, y Noruega entró en ETH por la puerta trasera — resumen del 14 de agosto
Mientras el mercado se consolidaba en rangos estrechos, en la sombra se desarrollaban eventos que definirán los contornos de la industria durante los próximos meses. El gigante financiero JPMorgan rompió definitivamente sus relaciones bancarias con la plataforma de pronósticos Polymarket en octubre del año pasado, citando riesgos regulatorios. Esto no se convirtió en un drama público: las partes mantuvieron contactos comerciales, y Polymarket encontró rápidamente un nuevo socio bancario. Es notable que JPMorgan continúe aspirando a ser el organizador de una posible OPI de Polymarket, y la propia plataforma ahora atrae más de $1 mil millones con una valoración de $20 mil millones, el doble que el año pasado.
Gemini: cuarto trimestre consecutivo de pérdidas
El exchange de criptomonedas de los hermanos Winklevoss reportó una pérdida neta de $107,7 millones en el segundo trimestre. Este es ya el cuarto período consecutivo de pérdidas, aunque los ingresos crecieron un 37% interanual, alcanzando los $45,5 millones. El problema clave: el volumen de activos en la plataforma se desplomó un 54%, hasta los $8,4 mil millones. La compañía lo atribuye a la caída de precios y a la salida de clientes institucionales. La pérdida operativa se logró reducir un 18% trimestre a trimestre, y el propio exchange se está diversificando activamente hacia mercados de pronósticos y negociación de acciones. Pero el crecimiento de ingresos por sí solo claramente no es suficiente para revertir la tendencia.
Noruega entra en ETH a través de acciones de BitMine
El fondo soberano escandinavo reveló una inversión de aproximadamente 6,15 millones de acciones de BitMine Immersion Technologies por un valor de alrededor de $81,87 millones al 30 de junio. De esta manera, el fondo obtuvo acceso indirecto a Ethereum, no comprando activos digitales directamente, sino a través de una empresa pública. BitMine, al 9 de agosto, mantenía alrededor de 5,805 millones de ETH, de los cuales aproximadamente 5,067 millones estaban en staking. La fecha y el precio de compra de las acciones no se revelan, lo que añade intriga.
Es revelador que el dinero institucional continúe buscando vías alternativas para entrar en criptomonedas, evitando la posesión directa de monedas. Esto habla de la cautela persistente de los reguladores, pero al mismo tiempo confirma el creciente apetito por los activos digitales.
Mi comentario: La salida de JPMorgan de Polymarket es una señal de que incluso los bancos más grandes no están dispuestos a tolerar la incertidumbre regulatoria en el ámbito de los mercados de predicción. Y las pérdidas de Gemini en medio del crecimiento de ingresos son un síntoma clásico de crisis de modelo: sin afluencia institucional y nuevos productos, a los exchanges les resulta cada vez más difícil mantener márgenes. Noruega, por su parte, demuestra la tendencia: los fondos soberanos entrarán en cripto a través de acciones de mineros y ETF, no mediante compras directas; esto reduce los riesgos políticos, pero no cambia la esencia.