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14.08.2026
08:55

Resumen nocturno del mercado cripto: JPMorgan se distancia de Polymarket, pérdidas de Gemini y exposición noruega a ETH

Mientras la mayoría de los participantes del mercado descansaban, en la industria cripto ocurrieron varios eventos significativos a la vez. Los informes de Gemini volvieron a decepcionar, JPMorgan rompió definitivamente con Polymarket, y un inversor soberano de Noruega encontró una vía poco convencional hacia Ethereum.

Panorama del mercado: ¿calma antes de la tormenta?

Bitcoin (BTC) hacia las 09:20 hora de Moscú se negociaba en torno a los $63 167. La sesión nocturna transcurrió en un rango estrecho de $63 000–$63 550, pero hacia la mañana los compradores cedieron algo de terreno y el precio se deslizó hacia el límite inferior. Ether (ETH) se mantenía cerca de los $1877, mostrando un panorama similar: después de la medianoche, las fluctuaciones no superaron los $1874–$1890.

Las altcoins del top 20 mostraron una volatilidad mínima, pero en su mayoría cerraron en negativo. El peor desempeño lo registraron TRON (TRX) con una caída del 1,12% y Dogecoin (DOGE) con un 1,02%. En el top 100 la situación fue más interesante: el líder en ganancias fue Velvet (VELVET) con un impresionante +28,78%, seguido de Ether.fi (ETHFI) y Cosmos (ATOM), que sumaron un 11,95% y un 11,54% respectivamente. El rezagado del día fue el token Lighter (LIT), que perdió un 6,03%.

Los flujos hacia los ETF al contado siguen siendo mixtos. Los instrumentos sobre Ethereum atrajeron $6,72 millones, los fondos de XRP — $2,25 millones, mientras que los productos de bitcoin registraron una salida de $131,13 millones. Esto es una clara señal de redistribución del interés institucional.

En las últimas 24 horas se liquidaron posiciones de 69 417 traders por un total de $210,53 millones. La orden de liquidación más grande ocurrió en Bybit: el par BTCUSDT perdió $1,98 millones.

Contexto institucional: riesgos ocultos y nuevas estrategias

El evento más destacado fue la revelación de que JPMorgan rompió sus relaciones bancarias con la plataforma de predicción Polymarket ya en octubre de 2025. La razón fueron los riesgos regulatorios. El banco sugirió a la empresa buscar un nuevo socio, cosa que esta hizo. Es notable que los vínculos comerciales no se hayan cortado por completo: JPMorgan invitó al director de Polymarket, Shane Coplan, a una conferencia cerrada para clientes en febrero y aspira a ser el organizador de una posible OPV. La propia plataforma ahora recauda más de $1 mil millones con una valoración de $20 mil millones, el doble que el año pasado.

El exchange de criptomonedas Gemini reportó su cuarto trimestre consecutivo con pérdidas. La pérdida neta en el segundo trimestre fue de $107,7 millones, aunque los ingresos crecieron un 37% interanual, alcanzando los $45,5 millones. El volumen de activos en la plataforma cayó un 54%, hasta los $8,4 mil millones, algo que la empresa atribuye a la caída de precios y a la salida de clientes institucionales. En respuesta, Gemini está desarrollando mercados de predicción y negociación de acciones, y logró reducir la pérdida operativa en un 18% respecto al trimestre anterior.

El fondo soberano de Noruega reveló una inversión de aproximadamente 6,15 millones de acciones de BitMine Immersion Technologies por un valor de unos $81,87 millones al 30 de junio. Así, el fondo obtuvo acceso indirecto a ETH a través de una empresa pública, en lugar de comprar directamente monedas digitales. En el informe de finales de 2025, BitMine no figuraba, y el fondo no reveló la fecha ni el precio de compra de las acciones. La propia BitMine informó que al 9 de agosto mantenía alrededor de 5,805 millones de ETH, de los cuales aproximadamente 5,067 millones estaban en staking.

Mi opinión: La salida de JPMorgan de Polymarket es un claro ejemplo de cómo la banca tradicional sigue distanciándose del ámbito cripto incluso con el creciente interés en la tokenización y los mercados de predicción. En cambio, el paso del fondo noruego es revelador: los institucionales buscan vías alternativas para exponerse a los activos digitales, prefiriendo instrumentos públicos regulados a compras directas. Es una tendencia que vale la pena seguir de cerca.