Los mineros públicos de bitcoin perdieron el 21% de su tasa de hash: la salida de capacidades hacia el sector de IA se acelera

El sector del minado público de bitcóin está experimentando una transformación estructural. En los últimos tres trimestres, el hashrate realizado de las mayores empresas cotizadas (excluyendo a Bitdeer) se redujo un 21,2% — de 368,3 EH/s en el cuarto trimestre de 2025 a 319,0 EH/s en el segundo trimestre de 2026. Esto no es solo una corrección, sino un desmantelamiento deliberado de capacidades en favor de direcciones alternativas.
El factor clave es el traslado masivo de recursos computacionales hacia infraestructura de IA y HPC. Los indicadores de la propia red de bitcóin cayeron de forma más suave: el hashrate trimestral promedio disminuyó de 1 071 EH/s a 957 EH/s en el mismo período, lo que equivale a una caída del 10,6%. La brecha entre la dinámica de las empresas públicas y la red se explica porque algunos actores redujeron el minado más rápido de lo que otros lograban aumentar sus capacidades.
Bitdeer como excepción a la tendencia
Un contraste revelador lo demuestra Bitdeer, que no solo no redujo, sino que aumentó su hashrate realizado en un 44% — hasta 63 EH/s. Esto confirma la hipótesis de que el mercado no abandona el bitcóin por completo, sino que redistribuye el capital entre emisores con diferentes estrategias.
Los informes financieros registran un cambio radical en la estructura de ingresos. Core Scientific en el segundo trimestre ganó $136,7 millones por colocación frente a $27,5 millones por minado. En TeraWulf, el alquiler de HPC generó $31,9 millones (71% de los ingresos), mientras que la minería solo $12,8 millones. Riot Platforms se ve más modesta: $23,2 millones de centros de datos frente a $113,7 millones de minado. Bitdeer obtuvo $14 millones de servicios de IA en la nube y $197,1 millones de direcciones de minado. Hut 8 y MARA por ahora registran una contribución mínima de servicios computacionales, mientras que Cipher y Keel Infrastructure no informaron ingresos por HPC en absoluto.
Economía del minado frente a la carrera de IA
La caída actual es consecuencia de la débil economía de la minería y la feroz competencia por capital y electricidad por parte de las cargas de IA. Para comparar: tras la prohibición del minado en China en junio de 2021, el hashrate de la red cayó a corto plazo hasta 57,5 EH/s, pero casi se recuperó por completo para diciembre. El ciclo actual se diferencia en que las capacidades se van no por un shock regulatorio, sino por viabilidad económica.
La rentabilidad añade presión adicional: en agosto de 2026, las comisiones de los mineros de bitcóin cayeron a un mínimo de diez años, lo que hace que la minería sea menos atractiva frente a contratos estables con gigantes de la IA.
Mi conclusión: no estamos ante una capitulación, sino una evolución de la industria. Los mineros se están convirtiendo en operadores universales de centros de datos, para quienes el bitcóin es solo uno de los activos en su cartera. Si la tendencia continúa, para finales de 2026 la participación de las empresas públicas en el hashrate total de la red podría reducirse otro 10-15%, lo que intensificaría la centralización en manos de actores privados y asiáticos.