El BCE ha constatado el fracaso de las criptomonedas en el comercio minorista de Europa: las estadísticas son implacables

El Banco Central Europeo (BCE) ha publicado un nuevo y extenso estudio sobre los hábitos de pago en la eurozona, y las cifras resultan desalentadoras para los defensores del comercio con criptomonedas. Solo el 0,2% de las empresas de internet que operan en la región están dispuestas a aceptar bitcoin, Ethereum o USDT como pago por sus bienes y servicios. Esto no es un simple margen de error estadístico, sino una señal real de que los activos digitales no han logrado convertirse en una herramienta significativa para los pagos minoristas en la zona económica más grande del mundo.
La encuesta, realizada con la participación de Ipsos European Public Affairs del 23 de febrero al 10 de abril de 2026, abarcó a 8205 empresas de los 21 países de la eurozona. La muestra incluyó comercio minorista, restaurantes, sector hotelero y entretenimiento. En comparación, los métodos de pago tradicionales muestran un dominio total. Las tarjetas de pago están disponibles en el 82% de los vendedores en línea, y las transferencias bancarias, en el 74%. La sección de criptomonedas del cuestionario, por cierto, se limitó a solo tres activos: bitcoin, Ethereum y la stablecoin USDT, lo que hace que el resultado sea aún más revelador.
Los pagos móviles desplazan al efectivo, pero no en favor de las criptomonedas
La tendencia más interesante que veo en estos datos es el rápido crecimiento de los pagos móviles. Su proporción entre las empresas ha saltado del 36% al 68% en solo dos años. Se trata de transferencias instantáneas y monederos digitales que están quitando cuota de mercado a los métodos tradicionales. Sin embargo, el punto clave es que los consumidores y las empresas no eligen activos descentralizados, sino soluciones fiduciarias convenientes. El efectivo sigue siendo aceptado por el 92% de las empresas (frente al 90% en 2024), y las tarjetas, por el 88%.
Al comparar los pagos en efectivo y digitales, el estudio reveló una paradoja: los métodos electrónicos no tienen una ventaja clara en ningún parámetro, y en cuanto a privacidad y fiabilidad, las empresas valoran más el efectivo. Esto es un duro golpe para la narrativa de la "muerte del efectivo". Una de cada cuatro empresas de la eurozona promueve activamente los pagos sin efectivo, pero el 92% de las empresas que aceptan efectivo tienen la intención de seguir haciéndolo en los próximos cinco años. La excepción son Chipre (51% de las pymes dispuestas a renunciar al efectivo), Grecia (23%) y Bulgaria (18%).
El estudio se publica antes del lanzamiento del euro digital, que el BCE planea para 2029 si existe un marco legislativo. En junio, el comité correspondiente del Parlamento Europeo respaldó el proyecto de ley, y en julio el banco ya eligió socios para probar la CBDC, incluidos Deutsche Bank, Revolut, Stripe y Adyen.
Mi análisis: El indicador del 0,2% no es solo una estadística, sino una sentencia para el comercio minorista de criptomonedas en Europa en la etapa actual. Hasta que no aparezca el euro digital, los criptoactivos privados seguirán siendo una herramienta de nicho para la especulación, no para los pagos cotidianos. El mercado debe reconocerlo: bitcoin y las stablecoins están perdiendo la competencia por los bolsillos del consumidor europeo, y sin apoyo institucional, esta brecha solo aumentará.