Daguestán bajo presión: 52 granjas de minería ilegal eliminadas, los daños a las redes eléctricas superan los 129 millones de rublos
Una operación a gran escala para limpiar el sector sombrío de la minería de criptomonedas en Daguestán ha dado resultados impresionantes. Desde principios de 2026, los especialistas de la empresa energética «Rosseti Norte del Cáucaso» han logrado identificar y neutralizar 52 granjas mineras ilegales. Durante las redadas se incautaron 968 unidades de equipo para la extracción de activos digitales, y se abrieron cinco casos penales por robo de electricidad.
La magnitud del daño es asombrosa: las granjas clandestinas representan alrededor de 2,7 millones de kilovatios-hora de energía robada. Esto es solo la punta del iceberg: el volumen total de consumo no registrado en la región, registrado por la filial «Dagenergo», superó los 20,1 millones de kilovatios-hora. El daño total al complejo de redes eléctricas de la república superó los 129 millones de rublos, y la participación de la minería en el volumen total de robos supera el 13%. Uno de los casos ya ha recibido una decisión judicial, los demás están en fase de investigación junto con las autoridades policiales.
Minería sombría: desde bosques hasta parcelas de jardín
Daguestán sigue siendo una de las regiones más problemáticas en cuanto a minería clandestina. En junio, los energéticos liquidaron una granja en el pueblo de Maydanskoye, donde 90 dispositivos con una potencia total de unos 315 kW estaban ocultos bajo un falso piso y conectados a las redes sin contrato. Esquemas similares prosperan en todo el país: en la región de Irkutsk, la policía encontró 12 unidades de equipo en una zona boscosa, camufladas con una malla y conectadas directamente a un poste de líneas eléctricas. El daño allí superó los 2,5 millones de rublos.
Una residente de la región de Tiumén mostró especial ingenio al descubrir una granja de criptomonedas en su parcela de jardín. El aspecto característico de las carcasas la engañó inicialmente: confundió el equipo con colmenas de abejas. La verificación de este caso está siendo llevada a cabo actualmente por la UMVD regional.
La lógica de los infractores es simple y cínica: el costo de la electricidad determina directamente la rentabilidad de la minería, por lo que los operadores buscan puntos de conexión lo más lejos posible de la medición. Las plataformas legales pierden en costo, lo que empuja a los mineros a la sombra.
Los energéticos continúan con las redadas junto con la policía, y el número de objetos identificados en menos de ocho meses muestra que el problema mantiene su magnitud. La conexión no autorizada conlleva una multa de hasta 15 mil rublos para personas físicas y hasta 200 mil para personas jurídicas, y una reincidencia o el robo de energía puede llevar a responsabilidad penal con privación de libertad de hasta dos años.
Mi análisis: la situación en Daguestán es un indicador claro de la crisis sistémica en la regulación de la minería. Mientras las tarifas para la población sigan subsidiadas y el control de las conexiones sea formal, la minería sombría prosperará. La legalización del sector es imposible sin una auditoría técnica rigurosa de las redes e incentivos económicos para los operadores honestos.