El Banco Central endurece el control: comenzarán a sancionar por ocultar los riesgos de las criptomonedas
El Banco de Rusia ha anunciado la introducción de una supervisión estricta sobre las prácticas de misselling en la venta de criptomonedas e instrumentos financieros. El regulador tiene la intención de responsabilizar a las entidades financieras que engañen deliberadamente a los clientes, sustituyendo un producto por otro u omitiendo las propiedades clave y los riesgos del activo. Este anuncio se produce en medio de los próximos cambios legislativos que entrarán en vigor el 1 de septiembre.
A partir de esa fecha, las criptomonedas estarán disponibles para los inversores minoristas a través de intermediarios autorizados. Sin embargo, el acceso al nuevo mercado no significa un debilitamiento del control. Al contrario, el regulador afirma que vigilará de cerca la calidad de la información proporcionada a los clientes en todas las etapas de la venta. El vicepresidente del Banco de Rusia subrayó que la supervisión de la honestidad en las ventas será obligatoria, especialmente en la fase inicial de implementación de la regulación, cuando el mercado apenas se está formando.
Pruebas y límites: no son una panacea
Los mecanismos ya aprobados, como la prueba obligatoria de conocimientos de los compradores y los límites al importe de las transacciones según el nivel de riesgo, siguen en vigor. Sin embargo, como acertadamente señalan en el propio regulador, estas barreras no garantizan que se informe honestamente al cliente sobre todos los escollos. Por ello, el Banco Central añade a las restricciones formales su propio monitoreo del comportamiento de los vendedores.
En esencia, el regulador señala: las pruebas eliminan los riesgos de entrada, pero no responden a la pregunta de qué y cómo se le dice al inversor en el momento de la transacción. Es precisamente esta «zona gris» la que ahora se controlará con especial atención. Los infractores se enfrentarán a sanciones, aunque en el Banco Central expresan su esperanza de que no sea necesario llegar a medidas drásticas.
La nueva ley y sus escollos
Recordemos que en agosto el presidente firmó una ley que, por primera vez, regula de manera integral la circulación de criptomonedas y derechos digitales en Rusia. El documento abarca a un amplio espectro de participantes: desde criptobolsas y brókers hasta sociedades gestoras y organizaciones de compensación. Establece las reglas para la minería, la emisión y la circulación de activos digitales.
Sin embargo, los expertos ya señalan normas ambiguas. El artículo más controvertido es el que limita el círculo de personas que pueden otorgar criptomonedas en préstamo. En esta lista no se incluyen los mineros ni los propietarios privados de grandes carteras, lo que suscita preguntas entre los participantes del mercado. También sigue sin resolverse la cuestión de eludir el límite de 300 000 rublos para inversores no cualificados: la distribución de transacciones entre diferentes plataformas sigue siendo una forma legal de superar el umbral.
En mi opinión, el endurecimiento de la supervisión del misselling es un paso lógico. El regulador entiende que las barreras formales no protegerán al inversor de asesoramiento deshonesto. Sin embargo, la eficacia de esta medida dependerá directamente de lo transparentes que resulten los criterios de «información de calidad». Sin definiciones claras, corremos el riesgo de obtener respuestas formales o una presión excesiva sobre el negocio legal, lo que en última instancia no beneficiará ni al mercado ni a sus participantes.