El Banco Central de Rusia tomará medidas contra el misselling en la venta de criptomonedas: ocultar los riesgos conllevará sanciones.
El Banco de Rusia ha anunciado el lanzamiento de un sistema de supervisión de las prácticas de misselling en la venta de monedas digitales y los instrumentos financieros asociados a ellas. A partir del 1 de septiembre, cuando las operaciones legales con criptomonedas estén disponibles para el comercio minorista en general a través de intermediarios autorizados, el regulador tiene la intención de controlar estrictamente la calidad de la información proporcionada a los clientes en todas las etapas.
Se trata de situaciones en las que una entidad financiera vende un producto haciéndolo pasar por otro o silencia deliberadamente las características y riesgos clave. Como subraya el vicepresidente del Banco Central, Mijaíl Mamuta, la supervisión de estas acciones será obligatoria, especialmente en la fase inicial de implementación de la nueva regulación. El foco de atención está en cuán honesta y completamente revelan los vendedores los riesgos de las criptomonedas, y no solo su rentabilidad potencial.
Nuevas reglas del juego
Los mecanismos ya incorporados al marco normativo prevén una protección de dos niveles. Por un lado, existen barreras formales: pruebas obligatorias de conocimientos para los compradores y límites al volumen de operaciones según el nivel de riesgo. Por otro, el regulador añade su propio monitoreo del comportamiento de los vendedores, ya que las pruebas y las restricciones no garantizan que al cliente se le cuente toda la verdad en el momento de la venta.
Mamuta señala que una cosa no excluye la otra, y que las infracciones conllevarán sanciones, aunque expresa su esperanza de que no se llegue a ese punto. La supervisión comenzará desde el inicio, el 1 de septiembre, cuando las monedas digitales aparezcan oficialmente en la venta minorista a través de plataformas autorizadas.
Contexto: la ley sobre criptomonedas entra en vigor
Recordemos que en agosto el presidente firmó una ley que, por primera vez, regula de manera integral la circulación de monedas digitales y derechos digitales en Rusia. El documento establece las reglas para el funcionamiento de los intercambios de criptomonedas, los depositarios y los participantes del mercado, así como las condiciones para la compra de criptoactivos por parte de los inversores. La regulación abarca a los operadores de sistemas de información, las empresas de intercambio de monedas digitales, los corredores, los gestores y las organizaciones de compensación.
Para los compradores no cualificados, el Banco Central ha establecido un límite de 300 mil rublos por intermediario al año. Sin embargo, como señalan los expertos, distribuir las operaciones entre diferentes plataformas autorizadas sigue siendo una forma legal de eludir esta restricción.
En el sector ya se están planteando objeciones a ciertas normas. Por ejemplo, se considera controvertido el artículo 30, que permite la concesión de monedas digitales en préstamo únicamente a criptocorredores, gestores fiduciarios, bolsas y organizaciones de compensación; de esta lista quedan excluidos los mineros y los grandes tenedores privados de activos.
Mi opinión: La introducción de la supervisión del misselling es un paso lógico en el marco de la institucionalización del mercado, pero la eficacia de esta medida dependerá de los criterios concretos para evaluar la calidad de la información. Sin estándares claros de "divulgación suficiente de riesgos", la supervisión corre el riesgo de convertirse en una formalidad, y la responsabilidad, en un instrumento de presión selectiva. El mercado necesita no solo reglas, sino también una práctica predecible de su aplicación.