Crypto news

14.08.2026
18:05

El mercado descuenta una probabilidad del 84% de que el Banco de Japón suba las tasas en septiembre.

El mercado de pronósticos ha revisado radicalmente las expectativas sobre la política monetaria de Japón. En solo dos semanas, la probabilidad de que el Banco de Japón suba su tasa de interés clave en la reunión de septiembre se ha disparado del 22% al 84%. Es una señal que no se puede ignorar: los traders e inversores apuestan cada vez con más confianza por un endurecimiento de la política del regulador.

¿Por qué el yen vuelve a debilitarse?

El principal catalizador es la decepción por las intervenciones cambiarias de las autoridades japonesas. A pesar de las acciones coordinadas a finales de julio y principios de agosto, el yen no ha podido mantener las posiciones ganadas. Esta semana, el tipo de cambio USD/JPY cayó aproximadamente un 1%, hasta 159,43 yenes por dólar, lo que supone el peor resultado semanal desde mayo. En esencia, la moneda ha retrocedido la mitad del avance que siguió a las intervenciones, cuando el tipo de cambio se alejaba del nivel de 164.

Es un déjà vu para el mercado: un panorama similar se observó tras las intervenciones de abril, cuando el yen volvió a deslizarse hacia mínimos de varios años durante meses. Las medidas puntuales, como demuestra la práctica, no cambian la tendencia sin el respaldo de factores fundamentales.

Apuesta por la determinación del banco central

La cuestión clave ahora es si el Banco de Japón pasará de las palabras a los hechos. El exdiplomático monetario jefe de Tokio, Mitsuhiro Furusawa, no descarta nuevas intervenciones, pero el mercado espera una herramienta más efectiva: una subida de tasas. La inflación en Japón se acerca al nivel objetivo, y al regulador le resulta cada vez más difícil justificar una política ultralaxa.

Los estrategas de OCBC, incluido Sim Moh Siong, señalan con razón: «No es sorprendente que el yen haya vuelto a ceder terreno». El cambio de tendencia solo es posible con una señal clara del banco central sobre su disposición a endurecer la política monetaria. Si el Banco de Japón mantiene las tasas sin cambios en septiembre, el mercado reaccionará con una decepción inmediata, y el yen podría volver a dirigirse hacia los 160 por dólar.

Mi opinión: La probabilidad de una subida de tasas es realmente alta, pero el 84% ya es una sobrevaloración. El mercado tiende a los extremos, y si el regulador no cumple las expectativas, la volatilidad del yen será extrema. Dado que la moneda japonesa sigue siendo un factor clave para los mercados globales, incluidos los carry trades en criptomonedas, la decisión de septiembre merece un seguimiento especialmente atento.