El mercado descuenta una probabilidad del 84% de que el Banco de Japón suba las tasas en septiembre.
Los participantes de la plataforma descentralizada de predicción Polymarket han revisado drásticamente sus expectativas sobre las acciones del Banco de Japón. La probabilidad de una subida del tipo de interés clave en la reunión de septiembre se estima en el mercado en un 84%. Hace solo dos semanas, esta cifra era de apenas el 22%.
Este rápido cambio de sentimiento se produjo en medio del debilitamiento del efecto de las intervenciones cambiarias de las autoridades japonesas. El yen ha perdido gran parte de su reciente avance y muestra su peor dinámica semanal en los últimos tres meses, lo que aumenta la presión sobre el regulador.
El efecto de la intervención se desvanece
Esta semana, el tipo de cambio de la moneda japonesa ha caído aproximadamente un 1%, alcanzando el nivel de 159,43 yenes por dólar. Este es el peor resultado semanal desde mayo. Es notable que el yen ya ha recuperado aproximadamente la mitad del avance que se registró tras la intervención cambiaria coordinada del Banco de Japón a finales de julio y principios de agosto. Antes de estas medidas, el tipo de cambio se mantenía en torno a los 164 yenes por dólar.
Ya se había observado una situación similar anteriormente: tras la intervención de abril, el yen volvió a caer a mínimos de cuarenta años en los meses siguientes. Esto indica la eficacia limitada de las medidas puntuales sin un cambio en la política monetaria fundamental. Las reservas de divisas no pueden resistir indefinidamente las tendencias del mercado, y los participantes del mercado lo saben perfectamente.
El mercado apuesta por un endurecimiento de la política
Es precisamente la conexión entre las intervenciones y las decisiones sobre el tipo de interés clave lo que explica este cambio tan brusco en las expectativas. Los operadores de Polymarket ahora incorporan una probabilidad de subida del tipo de interés de un cuarto de punto superior al 80%.
Es revelador que incluso el exdiplomático monetario jefe de Tokio, Mitsuhiro Furusawa, no descarta volver a utilizar las reservas de divisas en cualquier momento. Según su evaluación, las autoridades también están dispuestas a dar al mercado una señal de una subida más rápida de los tipos para apoyar a la moneda nacional. Sin embargo, como señalan acertadamente los estrategas, las intervenciones por sí solas no son suficientes para cambiar la dinámica: se necesita un claro respaldo de la política monetaria.
La inflación en Japón se acerca gradualmente al nivel objetivo, lo que crea condiciones favorables para la normalización de la política. Al mismo tiempo, el escenario contrario conlleva riesgos significativos: si el regulador deja el tipo de interés sin cambios, el mercado podría reaccionar con una fuerte decepción, y el yen volvería a dirigirse hacia el nivel de 160 por dólar.
Mi análisis: La dinámica actual del yen es un ejemplo clásico de cómo el mercado pone a prueba la determinación del banco central. Las intervenciones puntuales sin un cambio en la política de tipos se perciben como una medida temporal, no como un cambio de rumbo. Teniendo en cuenta que las presiones inflacionarias en Japón persisten y que un yen débil intensifica la inflación importada, la subida de tipos de septiembre parece no solo probable, sino casi inevitable para mantener la confianza en la política del regulador. Para el mercado de criptomonedas, esto es una señal de un posible fortalecimiento del yen, lo que podría ejercer presión a corto plazo sobre los activos de riesgo, incluido el bitcoin.