Crypto news

15.08.2026
03:07

El mercado descuenta una probabilidad del 84% de que el Banco de Japón suba las tasas en septiembre.

Los participantes del mercado descentralizado de predicciones Polymarket han revisado drásticamente sus expectativas: la probabilidad de que el Banco de Japón suba su tasa de interés clave en la reunión de septiembre ahora se estima en un 84%. Hace solo dos semanas, esta cifra era de apenas un 22%.

Este cambio radical de sentimiento se produjo después de que la intervención cambiaria de las autoridades japonesas dejara de brindar apoyo al yen. La moneda nacional ha perdido gran parte de su reciente avance y se dirige a su mayor caída semanal en los últimos tres meses.

El efecto de la intervención se debilita

Esta semana, el yen ha caído aproximadamente un 1%, hasta 159,43 por dólar. Es su peor resultado semanal desde mayo. La moneda ha devuelto aproximadamente la mitad de lo que había recuperado tras la intervención conjunta del Banco de Japón a finales de julio y principios de agosto. Antes de estas medidas, el tipo de cambio se mantenía cerca de 164 por dólar.

Una situación similar ya se había dado antes. Tras la intervención de abril, el yen volvió a acercarse a su mínimo de 40 años en los meses siguientes. Esto sugiere que las medidas puntuales no pueden cambiar la tendencia a largo plazo.

Es revelador que el exdiplomático jefe de divisas de Tokio, Mitsuhiro Furusawa, señalara que las autoridades podrían volver a utilizar las reservas de divisas en cualquier momento. Según él, los funcionarios también están dispuestos a dar una señal al mercado sobre un aumento más rápido de las tasas para apoyar la moneda.

Los operadores apuestan por una subida de tasas

La relación entre la intervención y las decisiones sobre la tasa clave explica el cambio de expectativas en el mercado. Los participantes de Polymarket estiman la probabilidad de que el Banco de Japón suba la tasa en un cuarto de punto por encima del 80%.

El estratega de OCBC, Sim Moh Siong, considera que las intervenciones por sí solas no cambiarán la dinámica de la moneda japonesa. «No es sorprendente que el yen haya vuelto a ceder terreno», declaró. En su opinión, el yen necesita un apoyo claro por parte del Banco de Japón, dispuesto a endurecer su política monetaria. Esta visión coincide con las crecientes expectativas de un aumento más rápido de las tasas, ya que la inflación se acerca al nivel objetivo.

El escenario inverso conlleva un riesgo: el regulador podría dejar la tasa sin cambios, y entonces el mercado reaccionaría rápidamente con decepción. Tras decisiones así, el yen ya ha caído hasta 160 por dólar. Los participantes del mercado ahora cuentan precisamente con los pasos del banco central, y no con nuevas intervenciones cambiarias.

Mi análisis: el mercado está trasladando claramente la responsabilidad sobre el destino del yen desde las intervenciones tácticas hacia las decisiones monetarias fundamentales. Es una señal correcta, pero también convierte la reunión de septiembre del BOJ en algo críticamente importante: cualquier desviación de las expectativas provocará una fuerte volatilidad, no solo en el par USD/JPY, sino también en los mercados globales, incluido el de criptomonedas.