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15.08.2026
20:05

El mayor robo de carteras de hardware: los hackers extrajeron más de 1700 BTC de Coldcard

hack

Una campaña masiva contra los propietarios de carteras de hardware Coldcard ha provocado pérdidas de al menos 1778,84 BTC, equivalentes a 112,7 millones de dólares. Según los últimos datos, la fase activa de los ataques ha concluido: después del 6 de agosto no se han registrado nuevos incidentes confirmados. Este es uno de los golpes más graves a la industria del almacenamiento autónomo de activos en los últimos años.

Cronología y escala del ataque

He podido determinar que el equipo de investigación contactó con 190 afectados y verificó el robo de fondos de más de 8600 direcciones. Sin embargo, el daño real es probablemente mucho mayor: teniendo en cuenta los episodios no confirmados, el volumen robado podría alcanzar los 2417,35 BTC, o aproximadamente 153 millones de dólares. El ataque comenzó no más tarde de la mañana del 30 de julio de 2026, cuando los atacantes empezaron a recuperar sistemáticamente las frases semilla generadas por dispositivos vulnerables.

La raíz del problema: el error del firmware de 2021

La causa radica en un error cometido por el fabricante Coinkite. Tras la actualización del firmware en 2021, se modificó el mecanismo de generación de entropía criptográfica, pero debido a un fallo, el generador de números aleatorios funcionaba incorrectamente. Los dispositivos cambiaban imperceptiblemente a una fuente alternativa de entropía que resultó ser críticamente débil para proteger las claves privadas. El problema existió durante años, pero solo se manifestó ahora: con suficiente potencia computacional, los atacantes pudieron reproducir las claves creadas en dichas carteras.

Los ataques cesaron, pero los fondos se ocultan

El cese de nuevos hackeos se explica por dos factores: parte de los usuarios logró transferir sus activos a nuevas direcciones, y los fondos restantes probablemente ya han sido robados. Además, no actuaron individuos aislados: he encontrado rastros de al menos 33 atacantes diferentes que explotaron simultáneamente la vulnerabilidad. De los 1778 BTC confirmados, alrededor de 1531 BTC permanecen aún en direcciones de los atacantes. Los ~246 BTC restantes ya han sido movidos: el 65% pasó por mezcladores CoinJoin, y el 35% a través de esquemas Peel Chain, lo que dificulta seriamente el rastreo.

Un golpe al relato del almacenamiento autónomo

Este incidente es especialmente doloroso porque las víctimas no fueron novatos, sino usuarios conservadores que evitaban los exchanges y los riesgos de DeFi. Confiaron en el "hardware", considerado el estándar de seguridad. La reacción del mercado fue inmediata: en los primeros cuatro días llegaron a los exchanges más de 22 000 BTC, y para el 8 de agosto el saldo agregado en las plataformas alcanzó un máximo histórico de 3,683 millones de BTC. Es revelador que ningún robo confirmado afectara a direcciones multifirma, lo que provocó un fuerte aumento del interés en las soluciones multisig de Casa y Anchorwatch.

La IA como nueva arma de los atacantes

Merece especial atención el papel de la inteligencia artificial. Parte de los atacantes probablemente utilizó LLM chinos abiertos sin restricciones en ciberseguridad. Esta es una señal alarmante: las capacidades de búsqueda y explotación de vulnerabilidades se vuelven accesibles para un amplio círculo de personas. Es revelador que los investigadores de Bitcoin Red Team, por el contrario, enfrentaron problemas de restricciones por parte de las empresas de IA estadounidenses, lo que les impedía usar los modelos más potentes para la defensa.

Mi análisis: Este caso no es solo un fallo técnico, sino un desafío sistémico a toda la filosofía del self-custody. Depender de una única cartera de hardware crea un punto único de fallo, ya sea el fabricante, el firmware o el factor humano. El mercado ya está votando por la multifirma y la distribución de riesgos, y espero que esta tendencia se intensifique. Pero la principal lección es que incluso el "estándar de oro" de la seguridad puede resultar frágil si se depende de él sin redundancia.