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15.08.2026
22:41

Galaxy Digital ha reducido drásticamente su pronóstico sobre la adopción de la CLARITY Act: las probabilidades han caído al 10%

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El departamento analítico de Galaxy Digital ha revisado su pronóstico sobre el destino del proyecto de ley CLARITY Act en el Senado de EE. UU., reduciendo drásticamente la probabilidad de su aprobación en 2026 a un modesto 10%. Esta decisión refleja el profundo escepticismo del mercado respecto a las perspectivas de la legislación sobre criptomonedas en el clima político actual.

El factor clave de este escenario pesimista ha sido un conjunto de contradicciones políticas no resueltas que continúan bloqueando el avance de la iniciativa. En primer lugar, se trata de desacuerdos en torno a las normas éticas para los funcionarios públicos que podrían estar involucrados en activos digitales, así como de disposiciones controvertidas relacionadas con los mecanismos de distribución de los rendimientos de las stablecoins. Estos aspectos generan intensos debates tanto entre los legisladores como dentro de los organismos reguladores.

La ventana temporal también se convierte en un factor crítico. Tras el regreso de los senadores de sus vacaciones el 14 de septiembre, los partidarios del proyecto de ley dispondrán de un período extremadamente limitado —solo dos o tres semanas— antes del inicio de la carrera electoral previa a las elecciones de mitad de mandato. Durante este período, la actividad legislativa tradicionalmente se ralentiza, dando paso a las campañas políticas, lo que hace poco probable la aprobación rápida de un documento tan complejo y extenso.

En mi opinión, esta evaluación parece bastante realista. El mercado ya está incorporando en los precios un alto grado de incertidumbre, y la falta de un compromiso claro en los puntos clave solo aumenta los riesgos de que la CLARITY Act sea pospuesta indefinidamente o sufra modificaciones sustanciales que podrían vaciar su esencia original. Los inversores deberían prepararse para una fase prolongada de incertidumbre regulatoria en EE. UU., lo que continuará ejerciendo presión sobre la adopción institucional.