Los blockchains cerrados de Wall Street — una «carrera hacia el abismo»: el director de Etherealize da la voz de alarma

En los últimos meses, en Wall Street se observa una tendencia alarmante: las grandes instituciones financieras recurren cada vez más a redes blockchain cerradas con acceso restringido. Sin embargo, según mi profunda convicción, este camino lleva a un callejón sin salida. Vivek Raman, cofundador y CEO de la empresa Etherealize, durante una reciente discusión criticó duramente este enfoque, calificándolo nada menos que de «carrera hacia el fondo». Y estoy completamente de acuerdo con él.
Fragmentación en lugar de consolidación
La esencia de las críticas de Raman es sumamente clara y fundamentada. Las redes de consorcio, creadas bajo el auspicio de grupos individuales de bancos o corporaciones, no resuelven el problema, sino que crean otros nuevos. En lugar de un espacio unificado para el intercambio de activos y datos, obtenemos «jardines vallados» aislados que no interactúan entre sí. Esto fragmenta la liquidez y, lo que es crítico, destruye las dos principales ventajas de la tecnología de registro distribuido: la interoperabilidad y la concentración de liquidez. Volvemos a sistemas centralizados arcaicos, solo que con una fachada blockchain.
Arquitectura del futuro: capa base abierta
La posición de Etherealize, que comparto, consiste en que la privacidad y el control de acceso no deben ser propiedades de la propia cadena de bloques base. Es más lógico y eficiente implementarlas en las capas superiores, en las aplicaciones o mediante soluciones L2. Raman ofrece una brillante analogía: Ethereum debería convertirse en una especie de HTTP para el sistema financiero, un protocolo de comunicación universal. Y los escenarios privados y autorizados ya son el nivel de HTTPS, que garantiza seguridad y confidencialidad sobre un estándar abierto. Multiplicar redes cerradas separadas significa construir internets paralelos que nunca podrán comunicarse entre sí.
La actual ola de proyectos «cerrados», incluidos Canton Network de Digital Asset, Arc de Circle y Tempo de Stripe, son, en esencia, «cadenas de consorcio 2.0». Ya pasamos por esto en 2016 con iniciativas como R3 e Hyperledger, que nunca lograron una adopción masiva. La historia se repite, y esto es lamentable. El director de Etherealize recuerda con razón que para la capa base se necesita una infraestructura global, abierta y sin permisos. Este es el único camino hacia la creación de un mercado verdaderamente líquido e interconectado.
Mi análisis lo confirma: mientras las finanzas tradicionales continúan experimentando con areneros cerrados, son precisamente las redes abiertas, como Ethereum, las que se están integrando gradualmente en los procesos empresariales reales. El resultado de este enfrentamiento determinará si blockchain se convierte en el fundamento de una nueva economía global o si permanece solo como una herramienta costosa de contabilidad interna para unas pocas corporaciones.