Los blockchains cerrados de Wall Street — una "carrera hacia el fondo": el director de Etherealize sobre el error fatal de los consorcios

La ola de interés de los gigantes financieros tradicionales por las redes blockchain cerradas con acceso restringido no es una evolución de la industria, sino un paso atrás. Esta declaración la hizo el cofundador y CEO de la empresa Etherealize, Vivek Raman, quien aboga consistentemente por la integración del capital institucional en la infraestructura pública de Ethereum.
Según su evaluación, las redes de consorcio son un camino directo hacia la fragmentación de la liquidez y el retorno a sistemas aislados, de los cuales la tecnología de registro distribuido debía alejarse. Raman califica esta tendencia como una «carrera hacia el fondo», destacando que los circuitos cerrados no pueden interactuar entre sí. Como resultado, el mercado pierde dos ventajas clave del blockchain: la compatibilidad y la concentración de pools de liquidez.
La posición de Etherealize es totalmente clara: la privacidad y el control de acceso deben implementarse en las capas superiores, en las aplicaciones o dentro de las soluciones L2, y no mediante la creación de redes cerradas separadas. Raman establece una analogía con los protocolos de internet: Ethereum público actúa como HTTP, y las capas adicionales de privacidad, como HTTPS. Esta arquitectura permite mantener la apertura de la capa base sin sacrificar la seguridad y la confidencialidad para los usuarios institucionales.
Cadenas de consorcio 2.0: repitiendo errores del pasado
Como ejemplos de la nueva ola de iniciativas «cerradas», Raman menciona Canton Network de Digital Asset, el proyecto Arc de Circle y la red de pagos Tempo de Stripe. Él lo llama «cadenas de consorcio 2.0» y recuerda el triste destino de sus predecesores: la plataforma interbancaria R3 y el ecosistema corporativo Hyperledger, que se promovieron activamente desde 2016, pero nunca lograron una adopción masiva.
«Estamos firmemente convencidos y siempre hemos mantenido esta posición de que se necesita una infraestructura global, abierta y sin permisos como capa base», subraya el director de Etherealize.
Es notable que ya en junio Raman declaraba que las organizaciones financieras tradicionales pasaban de los experimentos al uso real de soluciones basadas en Ethereum en sus procesos de negocio. La crítica actual a las redes cerradas parece una continuación lógica de esta estrategia.
Mi comentario: Los argumentos de Raman sobre la fragmentación de la liquidez son totalmente sólidos: la historia de R3 y Hyperledger demostró claramente que las redes de consorcio sin un modelo económico abierto están condenadas al estancamiento. Sin embargo, no se deben ignorar los requisitos regulatorios: para muchos bancos, una red pública con validadores anónimos sigue siendo inaceptable. La cuestión es si Ethereum podrá ofrecer un nivel suficiente de herramientas de cumplimiento para cerrar esta brecha, o si Wall Street continuará construyendo sus «jardines amurallados».