Rusia aprobó la ley sobre moneda digital: el país construye dos circuitos de pago aislados
La regulación rusa de las criptomonedas finalmente ha adquirido rasgos concretos. La ley «Sobre la moneda digital y los derechos digitales», firmada por el presidente, entra en vigor el 1 de septiembre de 2026, y no solo dibuja un nuevo entorno legal, sino que crea una arquitectura de pagos de doble circuito única, sin análogos en el mundo.
Dos circuitos: dos filosofías
La característica clave del modelo ruso es la estricta división entre los circuitos interno y externo. Dentro del país, a partir del 1 de septiembre de 2026, comienza la aceptación obligatoria del rublo digital. Esta es una moneda minorista estatal, que Estados Unidos rechazó legislativamente hasta finales de 2030, y que Europa solo está diseñando. El circuito externo, por el contrario, legaliza la circulación de activos globales privados, como bitcoin y ether, para liquidaciones en contratos de comercio exterior.
En esencia, no estamos observando solo una decisión regulatoria, sino una elección arquitectónica. Dentro del país, el saldo (el dinero en el sistema) permanece en el Banco de Rusia, lo que garantiza una total trazabilidad e independencia de la infraestructura externa. En el exterior se utiliza un activo que no es emitido por ninguno de los participantes de la transacción. Esto funciona donde los canales de corresponsalía se han vuelto difíciles de transitar debido a las restricciones externas de los últimos años.
Qué cambia para el mercado
La ley introduce una nueva categoría de participantes profesionales: los depositarios digitales. Estos llevarán el registro de los criptoactivos de los clientes, mantendrán la infraestructura de TI principal y de respaldo en Rusia y compensarán los daños en caso de débitos no autorizados. Los intercambios de criptomonedas con fondos propios a partir de 15 millones de rublos obtienen un estatus legal y un registro obligatorio en el registro del Banco de Rusia a partir del 1 de julio de 2027.
Los criterios de admisión de activos para negociación están fijados en la propia ley: capitalización superior a 5 billones de rublos, volumen de negociación diario promedio superior a 1 billón y un historial de negociación de al menos cinco años. Hoy en día, solo bitcoin y ether cumplen estos parámetros. Para los inversores no calificados se establece un límite de 300 mil rublos al año en un solo intermediario y pruebas obligatorias.
La tributación surge en la venta, no en la tenencia: 13% sobre ingresos de hasta 2,4 millones de rublos y 15% sobre el excedente de esa cantidad. La declaración 3-NDFL se presenta antes del 30 de abril. A partir del 1 de julio de 2027, los bancos están obligados a rechazar transferencias a servicios de criptomonedas sin licencia, lo que de hecho cierra el canal de financiación de plataformas extranjeras a través de bancos rusos.
Contexto mundial y conclusiones
Las trayectorias de los países divergen. China, desde el 1 de enero de 2026, reclasificó el yuan digital como obligación de depósito con devengo de intereses y seguro de depósitos, devolviendo el saldo al sistema bancario. India, por el contrario, redujo el volumen de la rupia digital en un 24% durante el año fiscal, y Brasil desconectó la plataforma Drex, reconociendo problemas no resueltos de privacidad y seguridad.
El rublo digital por ahora parece modesto: al 1 de julio, había poco más de 25 millones de rublos digitales en circulación (alrededor de $320 mil para todo el país). Pero en dos meses, la aceptación será obligatoria para empresas con ingresos superiores a 120 millones de rublos, creando un flujo forzado de saldos bancarios hacia obligaciones del Banco Central.
Mi conclusión: Rusia construye conscientemente dos circuitos no como dos interfaces, sino como dos modelos de datos diferentes. En uno, el registro lo crea el operador de la plataforma; en el otro, la red, y el banco solo observa. La cuestión de los próximos dos años no es si los circuitos de diferentes países se conectarán, sino si Rusia repetirá la maniobra china y comenzará a devengar ingresos sobre los saldos del rublo digital. La respuesta se verá en la dinámica de la base de depósitos hacia finales de 2027.