La competencia hará caer los spreads bancarios sobre criptomonedas en Rusia: pronóstico del mercado
El sector bancario ruso se prepara para la implementación a gran escala de operaciones con criptomonedas, y la cuestión clave para los participantes del mercado es el tamaño de los diferenciales. Mi análisis muestra que en la etapa inicial los recargos serán significativamente más altos que en los exchanges de criptomonedas clásicos, pero no será posible mantenerlos en un nivel del 5–7% o más a largo plazo. Los mecanismos del mercado inevitablemente se impondrán sobre las ambiciones de las entidades de crédito.
Por qué los diferenciales iniciales serán altos, pero no eternos
En el lanzamiento, los bancos tendrán que incorporar en el precio costos significativos: el costo de la liquidez, los procedimientos de cumplimiento, la cobertura de riesgos y la creación de nueva infraestructura. En ciertos productos, el recargo puede alcanzar varios puntos básicos, lo que ahuyentará al consumidor minorista. Sin embargo, tan pronto como varios actores importantes y participantes regulados entren al mercado, el margen comenzará a comprimirse a gran velocidad.
Es importante entender: el diferencial lo forma el mercado, no el regulador. Se compone del precio global del criptoactivo, el costo de la liquidez, la cobertura, los gastos de infraestructura y el margen de cada banco en particular. El banco central, por su parte, regulará las reglas de acceso, la composición de los participantes y la infraestructura, pero no establecerá cotizaciones fijas de compra y venta. Esto significa que el recargo puede variar sustancialmente entre diferentes bancos, creando terreno para el arbitraje y la competencia.
Quién ganará la batalla por el cliente
En esta lucha, la victoria será para aquellos que tengan un mayor presupuesto de marketing y una mayor disposición a asumir riesgos para dominar la nueva economía. No se trata solo de inversores calificados. Cuantos más proveedores de liquidez y más competencia entre bancos haya, más cerca estarán los precios de los del mercado. El mecanismo se parecerá más al mercado de divisas que a un producto con una tarifa administrativamente fijada.
El cliente masivo hoy no está dispuesto a pagar solo por la palabra «banco». El nivel de estrés de la audiencia minorista desde 2022 sigue siendo alto: el usuario acepta muchos escenarios para satisfacer su necesidad, pero no un costo del servicio injustificadamente alto. El panorama es diferente para los clientes adinerados. El capital grande continúa moviéndose entre países, y con un ticket promedio de 3–5 millones de rublos, la persona está dispuesta a pagar por velocidad, transparencia y ausencia de problemas. La cuestión de a quién preferirá ese cliente —a su propio contador o a un banco ruso— es retórica.
Mi conclusión: los bancos que primero construyan un modelo eficiente de liquidez y no sean codiciosos al inicio capturarán la mayor parte del mercado. Los demás tendrán que ponerse al día, reduciendo los diferenciales a un nivel comparable con los exchanges globales. De lo contrario, corren el riesgo de quedarse solo como un intermediario caro que el mercado descartará rápidamente.