Crypto news

16.08.2026
15:36

Publicidad de criptomonedas en Rusia desde septiembre: nuevas prohibiciones y formulaciones obligatorias

A partir del 1 de septiembre de 2026, los exchanges de criptomonedas y los servicios de depósitos digitales rusos tendrán derecho a publicidad, pero solo dentro de estrictos marcos legales. Mi análisis de las nuevas reglas muestra: el mercado entra en una era de transparencia total, donde cada movimiento de marketing debe estar verificado hasta la última coma.

Conjunto obligatorio: cuatro elementos en cada anuncio

La nueva ley exige incluir en los materiales publicitarios cuatro componentes obligatorios. Primero, la denominación clara de la organización que gestiona la circulación de monedas digitales. Segundo, la divulgación de la fuente de información que la empresa está obligada a proporcionar por ley. Tercero, la advertencia sobre el alto riesgo de los activos digitales y la posibilidad de pérdida total de fondos, así como la recomendación de familiarizarse con los riesgos antes de realizar una transacción. Cuarto, la indicación de las restricciones establecidas por la legislación para las operaciones con criptomonedas.

Qué se puede y qué no se puede escribir

Cuando un exchange entra en el registro del Banco Central, la lógica de marketing se simplifica. Por ejemplo, «Exchange X» puede afirmar: «Servicios de intercambio de monedas digitales. Tarifa: 0,5%», añadiendo los descargos obligatorios. Está permitido promocionar la velocidad de procesamiento de solicitudes, el orden de atención, la comisión del servicio, la existencia de una oficina o aplicación.

Sin embargo, formulaciones como «USDT al mejor tipo de cambio: intercambio en dos minutos» o «BTC sin comisión hasta fin de semana» caen bajo prohibición. Formalmente, aquí se promociona el exchange, pero en la práctica el objeto de la promoción se convierte en una criptomoneda específica, lo que constituye una violación directa del nuevo artículo 29.2. De manera similar con los depositarios digitales: se puede hablar de «contabilidad digital» o «servicios de depositario digital», pero no se puede prometer «almacenamiento de Bitcoin sin riesgo» o «el mejor custody para BTC y USDT con garantía de custodia».

Canales de distribución: desde el área personal hasta SMS

Los canales de distribución pueden ser cualquiera, pero los requisitos son los mismos en todas partes. En el sitio web propio, una descripción neutral de servicios con tarifas puede considerarse información de referencia. Pero tan pronto como aparece un banner, pop-up o una llamada a la acción llamativa, el material pasa automáticamente a la categoría de publicidad con todos los requisitos que ello conlleva.

En el área personal y la aplicación móvil, el usuario puede ver el saldo, el historial de operaciones y el ticker: esto es información funcional. Pero una notificación push como «BTC subió un 12%: compre ahora» o un carrusel de «top monedas de la semana» ya están prohibidos. Los envíos por email y SMS solo están permitidos con el consentimiento previo del destinatario, y el responsable de la difusión publicitaria debe demostrar la existencia de dicho consentimiento. Para SMS, esto se vuelve especialmente oneroso: en un mensaje corto hay que incluir tanto la oferta como todas las divulgaciones obligatorias.

La publicidad exterior y en internet no está prohibida, pero a las restricciones de criptomonedas se añaden los requisitos de marcado erid. Las multas para personas jurídicas por infracciones en este ámbito alcanzan los 500 mil rublos, y por envíos sin consentimiento, hasta 1 millón de rublos, y el FAS ya está iniciando activamente estos casos en 2026.

Mi conclusión: el mercado de publicidad cripto en Rusia se convierte en un campo para especialistas en marketing con conocimientos legales. La capacidad de promocionar infraestructura y servicios sin crear promesas de inversión no es solo cumplimiento normativo, sino una ventaja competitiva. Quienes se adapten primero obtendrán acceso a la promoción legal en un contexto donde los competidores se verán obligados a pasar a la clandestinidad.