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17.08.2026
05:22

Publicidad de servicios cripto en Rusia: comienza un extraño período de transición

Desde el 1 de septiembre de 2026, en Rusia se permitirá por primera vez en dos años la publicidad de servicios de organización de circulación de criptomonedas. Sin embargo, se mantiene la prohibición de publicitar las propias monedas digitales. Tal es la paradoja de la nueva regulación, que entra en vigor en un contexto donde la infraestructura para el trabajo legal aún se está formando.

La lógica de la prohibición de 2024

Hasta hace poco, la respuesta a la pregunta sobre la publicidad de criptomonedas y servicios relacionados era extremadamente simple: no se puede. La Ley Federal N.º 221-FZ del 19 de agosto de 2024 introdujo una prohibición amplia: sobre la publicidad de la propia moneda digital, así como de bienes, obras y servicios relacionados con la organización de su circulación. La prohibición también se extendía a la oferta de moneda digital a un círculo ilimitado de personas.

En la práctica, esto significaba que no se podía escribir «Compre USDT a un tipo de cambio favorable», «Cambie Bitcoin en 15 minutos» ni promocionar un criptocambiador como lugar para intercambios. La redacción resultó ser tan amplia que el efecto fue mucho más allá de los propios cambiadores. Es ilustrativo el ejemplo de la minería: el estado legalizó de facto esta actividad, creó un régimen regulado separado para los mineros, y «Yandex.Direct» al mismo tiempo prohibió la publicidad de minería, criptocambiadores, blockchain y contratos inteligentes. Surgió una situación absurda: el estado permitió la minería, pero la plataforma publicitaria más grande prohibió su promoción.

Qué cambia a partir de septiembre

Ahora ese régimen ha aparecido. Se adoptaron la Ley Federal del 04.08.2026 N.º 282-FZ «Sobre monedas digitales y derechos digitales» y la Ley Federal del 04.08.2026 N.º 283-FZ. La primera crea la propia organización regulada de circulación de criptomonedas y define a sus participantes legales. La segunda reestructura una gran cantidad de leyes relacionadas, incluida la Ley de Publicidad. Ambas leyes fueron publicadas oficialmente el 4 de agosto de 2026.

Desde el 1 de septiembre de 2026, se mantiene la prohibición de publicitar la propia moneda digital. Aún no se pueden promocionar Bitcoin, Ethereum, USDT ni ninguna otra criptomoneda específica. No se puede hacer de BTC el «activo de la semana», ofrecer «comprar USDT hoy», prometer el crecimiento de una moneda concreta ni incitar a una persona a elegir una criptomoneda en lugar de otra.

Sin embargo, ahora se permite publicitar servicios de organización de circulación de monedas digitales. A diferencia de 2024, el estado ha creado un circuito regulado: se han definido las reglas para la organización de la circulación, se han establecido las condiciones para obtener los estatus de criptocambiadores legales, depositarios digitales y otros participantes. Prohibir a estos participantes informar al mercado sobre sus servicios sería extraño. El nuevo artículo 29.2 de la Ley de Publicidad crea un modelo permitido separado para ello.

Período de transición: matices y riesgos

Aquí se esconde un detalle curioso. Las nuevas condiciones sobre publicidad comienzan a operar ya desde el 1 de septiembre de 2026 y se aplican solo a los participantes de la circulación de criptomonedas del registro del Banco Central. Al mismo tiempo, el régimen completo, en el que solo los participantes del registro tienen derecho a organizar la circulación, se activa únicamente a partir del 1 de julio de 2027.

Los cambiadores pueden operar bajo las reglas antiguas hasta esa fecha, pero las nuevas condiciones publicitarias no se aplican a esos actores: no están en el registro, que el propio Banco Central aún no ha abierto. El mercado entra en un período de transición inusual: las nuevas reglas publicitarias ya existen, pero la nueva infraestructura de admisión apenas se está lanzando. Para agosto, el Banco de Rusia publicó proyectos de procedimientos para llevar los registros y otros actos necesarios. No es un vacío legal completo —la ley previó específicamente mecanismos de transición—, pero cierta descoordinación regulatoria es evidente.

Mi opinión: este período de transición es el precio inevitable por intentar integrar el mercado cripto en el campo legal. Para los cambiadores que no logren entrar en el registro, se abre una ventana de incertidumbre: formalmente pueden publicitar sus servicios, pero sin un estatus claro es arriesgado. Para el mercado en general, es una señal de que el estado avanza hacia una regulación civilizada, pero con cautela.