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17.08.2026
08:26

Multas de hasta un millón: cómo Rusia castigará la publicidad ilegal de criptomonedas

El mercado ruso de activos digitales entra en una nueva fase de regulación, y ahora la publicidad de servicios criptográficos se convierte en un campo de estricta supervisión. Desde el 1 de septiembre, las reglas del juego cambian radicalmente: por infracciones, las empresas enfrentan multas de 100 mil a 1 millón de rublos, y el control se distribuye entre tres organismos: el FAS, Roskomnadzor y el Banco de Rusia. Esto no es solo una formalidad, sino una señal al mercado: la era de las campañas promocionales grises ha terminado.

Mecánica de sanciones: qué les espera a los infractores

La responsabilidad básica por publicidad desleal para personas jurídicas está establecida en la parte 1 del artículo 14.3 del Código de Infracciones Administrativas y asciende de 100 a 500 mil rublos. Sin embargo, si se trata de envíos masivos no solicitados sin consentimiento del destinatario, la multa aumenta hasta 1 millón de rublos. Un circuito separado de sanciones se refiere a violaciones del etiquetado de publicidad en internet y la transmisión de datos al ERIR — aquí, el principal supervisor es Roskomnadzor. Si el infractor es un intercambiador supervisado o un operador de depósito digital, el Banco Central también se involucra en el caso.

El proceso de detección de infracciones ya está afinado. Cualquier usuario, competidor o incluso un visitante casual del sitio puede presentar una queja ante el FAS. El regulador también tiene derecho a iniciar una inspección por su cuenta. La prueba clave es el material publicitario registrado con formulaciones claras. Por ejemplo, si un intercambiador publica un banner «USDT al mejor tipo de cambio. Cambio en dos minutos», esto es un motivo directo para una investigación.

Luego, el FAS evalúa los materiales y, si hay fundamentos, inicia un caso. La comisión emite una decisión declarando la publicidad inapropiada, y luego se emite una orden para eliminar la infracción. Es notable que para imponer la multa no se requiere una decisión judicial — el FAS actúa de manera independiente. La empresa puede apelar la resolución, pero solo después de que se emita.

Nueva filosofía de regulación

Desde el 1 de septiembre, cambia la esencia misma del enfoque. En 2024, el estado prohibía la publicidad de un mercado prácticamente no regulado, y para 2026 comenzó su institucionalización: aparecieron operadores legales de circulación y, junto con ellos, la posibilidad de publicitar sus servicios. La fórmula es simple: la criptomoneda en sí no se puede publicitar, pero la infraestructura y los servicios regulados ya sí. Este es uno de los cambios más prácticos de la nueva regulación.

Sin embargo, el período de transición añade incertidumbre. Las reglas ya funcionan, pero el registro del Banco Central, que otorga el derecho al uso pleno de las nuevas normas, apenas se está formando. Hasta el 1 de julio de 2027, muchos intercambiadores activos permanecen fuera del nuevo régimen publicitario. En los próximos meses, los participantes del mercado tendrán que equilibrar entre el modelo de trabajo anterior y los nuevos requisitos.

Mi análisis: Este es un paso largamente esperado hacia la legalización, pero crea una zona de turbulencia. Las empresas que quieran evitar multas deberían revisar ya sus creatividades publicitarias y centrarse en describir servicios, no en promesas de ganancias. La cautela en las formulaciones y el cumplimiento total de las divulgaciones obligatorias serán la principal protección contra las reclamaciones de los reguladores en este período de transición.