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17.08.2026
09:27

Multas de hasta un millón: cómo se castigará en Rusia las infracciones en la publicidad de criptomonedas

El mercado ruso de activos digitales entra en una nueva fase de regulación, y ahora la publicidad de servicios criptográficos se convierte en una zona de alta responsabilidad legal. Por violar las nuevas reglas, las empresas se enfrentan a multas de 100 mil a 1 millón de rublos, y el control del cumplimiento de la legislación se distribuye entre tres organismos clave: el FAS, Roskomnadzor y el Banco de Rusia. Analicemos el mecanismo paso a paso para detectar y sancionar a los infractores.

Quién sanciona y por qué

La responsabilidad básica por publicidad desleal para personas jurídicas está establecida en la parte 1 del artículo 14.3 del Código de Infracciones Administrativas y oscila entre 100 y 500 mil rublos. Se trata específicamente de infracciones publicitarias, como la difusión de información falsa sobre productos de criptomonedas. Para envíos no autorizados se contempla un supuesto separado y más severo, donde la multa para personas jurídicas alcanza 1 millón de rublos.

Un circuito de responsabilidad aparte se refiere a las infracciones en la transmisión de datos sobre publicidad en internet y el marcado ERID. Aquí la supervisión la ejerce Roskomnadzor, y las multas para las empresas también llegan hasta 500 mil rublos. Si el infractor resulta ser un intercambiador con licencia o un depositario digital, también se involucra al Banco de Rusia, lo que crea riesgos regulatorios adicionales.

Un ejemplo práctico es ilustrativo. Supongamos que el intercambiador X coloca en su sitio web un gran banner promocional con el texto «USDT al mejor tipo de cambio. Intercambio en dos minutos. Comprar ahora». Cualquier usuario, competidor u otra persona puede presentar una queja, y el FAS también tiene la facultad de detectar indicios de infracción por su cuenta. Para la queja, el servicio antimonopolio recomienda registrar una captura de pantalla completa de la página, la dirección del sitio y la fecha de obtención de los datos.

Luego, el organismo evalúa los materiales y, si existen motivos, inicia un caso por violación de la legislación publicitaria. La comisión del FAS lo examina y, si la publicidad se considera inadecuada, emite una resolución con la orden de cesar la infracción o modificar el anuncio. Es notable que para imponer la multa no se requiere acudir a los tribunales: el FAS emite la resolución de forma autónoma. La empresa tiene derecho a apelar la decisión y la orden posteriormente.

Nueva filosofía de regulación

A partir del 1 de septiembre cambia la propia filosofía de regulación de la publicidad en el mercado criptográfico. En 2024, el Estado primero prohibió publicitar un mercado prácticamente no regulado. En 2026, este mercado comenzó a institucionalizarse: aparecieron organizadores legales de circulación y, con ellos, la posibilidad de publicitar sus actividades.

La fórmula principal es simple: las criptomonedas no se pueden publicitar, pero la infraestructura criptográfica y el servicio regulado sí. Este es uno de los cambios más prácticos de la nueva regulación. Por primera vez, el mercado tiene la oportunidad de comunicar de manera completamente legal al cliente: «prestamos servicios de intercambio» o «realizamos registro digital».

Sin embargo, el período de transición añade incertidumbre. Las nuevas reglas publicitarias ya están en vigor, pero el registro del Banco Central, que otorga el derecho a utilizarlas en su totalidad, apenas se está formando. Hasta el 1 de julio de 2027, muchos intercambiadores activos permanecen fuera del nuevo régimen publicitario.

En los próximos meses, los participantes del mercado deberán equilibrar el modelo de trabajo anterior con los nuevos requisitos. La cautela en las formulaciones y la integridad de las divulgaciones obligatorias se convierten en la principal protección frente a las reclamaciones de los reguladores.

Mi evaluación experta: Este es un paso significativo hacia la legalización de la industria, pero crea condiciones desiguales para los actores. Mientras el registro del Banco Central no esté completo, las empresas de buena fe corren el riesgo de recibir multas por no poder confirmar formalmente su estatus. Recomiendo revisar ya los creativos publicitarios y las formulaciones legales para minimizar los riesgos durante el período de transición.