Goldman Sachs: el aumento de la tasa de la Fed en septiembre está casi descartado — el mercado es demasiado optimista

Los analistas de Goldman Sachs han llegado a la conclusión de que las expectativas actuales del mercado sobre un mayor endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal de EE. UU. están significativamente sobreestimadas. En medio de una desaceleración de la inflación al 4%, el economista jefe del banco, Jan Hatzius, evalúa la probabilidad de una subida de tipos en la reunión de septiembre como "extremadamente baja". Este escepticismo se basa en un conjunto de débiles señales macroeconómicas, incluidas las ventas minoristas lentas y los decepcionantes datos del mercado laboral.
La dinámica de las expectativas del mercado atrae especial atención. Hace solo una semana, los operadores descontaban por completo un aumento de 25 puntos básicos ya en diciembre, pero ahora el horizonte de estas expectativas se ha desplazado a enero de 2027. Este cambio refleja la creciente incertidumbre de los inversores sobre la capacidad del regulador para continuar con un agresivo ciclo de endurecimiento en medio del enfriamiento de la actividad económica.
Factores fundamentales que presionan los tipos
El conjunto de indicadores sugiere que el pico del endurecimiento probablemente ya ha quedado atrás. La débil actividad del consumidor, que es un motor clave de la economía estadounidense, combinada con el enfriamiento del mercado laboral, crea el riesgo de una desaceleración excesiva. Al mismo tiempo, la reducción de la inflación al 4% le da a la Fed espacio para una pausa sin socavar la confianza en su mandato de estabilidad de precios.
Sin embargo, cabe destacar: el mercado, al desplazar las expectativas a un horizonte tan lejano, demuestra no solo una sobrevaloración de los próximos pasos, sino también una posible subestimación de los riesgos inflacionarios. Si los datos de empleo continúan deteriorándose, el regulador podría enfrentarse a un dilema entre apoyar el crecimiento y combatir la inflación, lo que haría que los pronósticos actuales sean aún más frágiles.
Desde mi punto de vista, los inversores deberían prepararse para una larga pausa en el ciclo de subidas, pero no para un giro. La Fed probablemente preferirá una postura de espera para evaluar los efectos acumulados de los pasos anteriores. Por lo tanto, cualquier especulación sobre un pronto recorte de tipos es prematura, y la volatilidad en los mercados persistirá hasta que se aclaren los datos de inflación y empleo en los próximos meses.