Los estadounidenses están decepcionados con la economía de Trump: la inflación y los precios golpean la popularidad del presidente.
La política económica de Donald Trump enfrenta un creciente descontento entre los votantes estadounidenses. Según una reciente encuesta de opinión pública realizada en agosto, más del 53% de los votantes registrados afirmaron que su situación financiera ha empeorado desde el regreso de Trump a la Casa Blanca. Esta es una señal alarmante para la administración actual, especialmente en medio de las próximas elecciones de mitad de mandato en el Congreso.
El descontento trasciende las líneas partidistas
La encuesta, en la que participaron 1913 votantes registrados (margen de error: 2,9%), muestra que la decepción no se limita a los demócratas. Casi el 57% de los votantes independientes señalaron un deterioro en su situación financiera, e incluso alrededor del 25% de los republicanos coinciden con esta evaluación. La calificación general de aprobación del trabajo de Trump cayó al 55% entre todos los votantes, y dentro de su propio partido el apoyo disminuyó 8 puntos porcentuales en un mes.
La cuestión de la inflación y el aumento del costo de vida es especialmente acuciante. El 64% de los encuestados desaprueba la política del presidente para combatir la inflación, y entre los votantes independientes esta cifra alcanza casi el 70%. Además, el 67% de los encuestados considera que la economía avanza en la dirección equivocada, uno de los índices de descontento más altos en los últimos tiempos.
Contexto macroeconómico y reacción de la Casa Blanca
Los datos de la encuesta se publican en un contexto macroeconómico complicado. La inflación en julio fue del 3,4%, superior a la registrada al final del mandato de Joe Biden. El índice de confianza del consumidor cayó casi a un mínimo histórico, y los salarios reales se redujeron en el último mes. Los votantes mencionan constantemente la inflación y el costo de vida como los principales problemas del país, lo que convierte el descontento del 64% de los encuestados en el peor indicador para la administración actual.
En la Casa Blanca, por supuesto, defienden su posición. El representante de la administración, Kush Desai, declaró que el presidente está implementando de manera constante un rumbo hacia una mayor asequibilidad: reduciendo los precios de los medicamentos, trayendo empleos de vuelta a Estados Unidos y disminuyendo los impuestos. También mencionó la reducción histórica de la delincuencia violenta y la protección sólida de las fronteras.
Los nuevos datos de inflación se publicarán antes de las elecciones de noviembre, y serán el indicador clave: si la administración puede revertir la percepción negativa de la economía o si el descontento de los votantes solo se intensificará. Las elecciones de mitad de mandato se perciben tradicionalmente como un referéndum sobre el desempeño del presidente en funciones, y las cifras actuales no auguran nada bueno para los republicanos.
Mi opinión: las cifras de la encuesta confirman lo que vemos en los datos macroeconómicos: la brecha entre las promesas de la administración y la realidad es cada vez más evidente. Para el mercado de criptomonedas, esto también es una señal importante: si la inflación se mantiene alta, la Reserva Federal se verá obligada a mantener una política monetaria restrictiva, lo que tradicionalmente ejerce presión sobre los activos de riesgo. Estén atentos a los datos del IPC en los próximos meses, ya que podrían ser un catalizador de volatilidad tanto en los mercados tradicionales como en los digitales.