OpenAI se ha fijado como objetivo una OPI para 2027: se revelan detalles y estrategia
La directora financiera de OpenAI, Sarah Friar, ha establecido el marco temporal para la salida de la empresa al mercado bursátil. Según sus declaraciones, la oferta pública inicial (OPI) está prevista para 2027, aunque si las circunstancias son favorables, el debut podría producirse antes.
Esta declaración se ha convertido en la señal más concreta proveniente del interior del laboratorio de inteligencia artificial desde la presentación de la solicitud confidencial S-1 ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE. UU. (SEC) hace más de dos meses. En junio, la empresa no mencionó fechas exactas ni descartó la posibilidad de seguir siendo privada, pero ahora la prioridad está clara.
La OPI no es la meta, sino una herramienta
Friar subrayó que la colocación de acciones no es un objetivo final, sino solo una de las formas de atraer capital. En primavera, OpenAI recaudó $122 mil millones, lo que, según ella, otorga a la corporación suficiente flexibilidad para maniobrar. «La OPI no es la meta, sino un hito, solo una nueva ronda de captación de fondos. En marzo recaudamos $122 mil millones, lo que nos da flexibilidad», señaló. La valoración post-inversión actual de la empresa es de $852 mil millones.
Cabe destacar que el competidor de OpenAI, la empresa Anthropic, también ha presentado una solicitud confidencial y ya ha mantenido las primeras reuniones con posibles inversores. Ante un posible debut bursátil en otoño, se está discutiendo una valoración de $2 billones. Friar instó a sus colegas a no preocuparse si Anthropic revela primero los detalles de su solicitud. «Es muy posible que revelen los detalles de su solicitud en las próximas semanas y se conviertan en una empresa pública ya en septiembre. Eso está bien, nosotros marcamos nuestro propio ritmo», añadió.
Cifras financieras y cambios de personal
La brecha de ingresos entre las empresas sigue siendo significativa. Anthropic reportó ingresos preliminares de $11,5 mil millones para el segundo trimestre, y para finales de julio su ritmo anualizado de ingresos (annualized run rate) había aumentado a $65 mil millones. OpenAI, por su parte, ganó $6,7 mil millones en el mismo período, un 18% más que en el primer trimestre, y su run rate anual superó recientemente los $40 mil millones.
Según Friar, desde el inicio del trimestre, los ingresos de OpenAI han aumentado un 35%, y los ingresos de clientes corporativos, un 50%. Los servicios de la empresa para programación y trabajo son utilizados semanalmente por 20 millones de personas.
A pesar de las promesas de estabilidad, en OpenAI ha comenzado una ola de salidas de altos directivos: la empresa ha sido abandonada por la directora de ingresos, Denise Dresser, Brad Lightcap y el jefe de producto, Fidji Simo.
Mi opinión: la declaración de Friar es una señal clara al mercado sobre la madurez de OpenAI como negocio. El hecho de que la empresa considere la OPI como un «hito» y no como una meta indica una estrategia a largo plazo orientada a la expansión. Sin embargo, los cambios de personal en medio de la preparación para la colocación son una señal de alerta que los inversores deberían tener en cuenta al evaluar los riesgos.